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CON CARIÑO PARA TI.

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viernes, 3 de febrero de 2017

HISTORIA DE AMOR LINDO PARA REFLEXIONAR....EL AMOR DE CORAZÓN, LA PACIENCIA , CONSTANCIA Y FE...HACE QUE EL CIELO ABRA SUS PUERTAS Y SE PRODUZCAN MILAGROS...


Mi querido amor, todos los momentos que he pasado a tu lado desde el día que te conocí han sido inolvidables, hemos compartido infinidad de alegrías, a tu lado me sentía plena, completa, no había nada que empañara nuestra felicidad, el día que me pediste que aceptara ser tu esposa fue la más hermosa de tus locuras!
El camino lleno de pétalos de rosas rojas desde el estacionamiento del restaurante hasta la mesa que habíamos asignado para cenar, la cena exquisita y romántica ya era entonces inolvidable!!. El mesero se acerco a servir el champaña, fue cuando entonces dijiste:
Brindemos!
Y yo pensando conmovida que era, porque cumplíamos un año de novios, alcé mi copa, de pronto llegó un payaso, que sorprendió a todos con su inconfundible carcajada, y al sacar de su sombrero una hermosa y gigantesca rosa roja, y en medio de ella un anillo precioso!!!
Me lo puso en mi mano… y entonces dijiste:
Brindemos por nuestro amor! ¿Quieres ser mi esposa? Formar parte de mi vida por siempre, hasta que estemos viejitos… Tener nuestros hijos y amarnos locamente??
Entonces te dije que si!!...

Abrazándome a tu cuello y sellando nuestro amor con un beso…
Al fin llegó el día, nuestra boda fue una maravilla, tanta gente que nos ama compartía nuestra alegría, abrazos, brindis, risas, baile, todo estaba lleno de felicidad, era increíble asimilar que tan hermoso era todo aquello, me sentía en cuento de hadas…
3 años de casados llevábamos entonces cuando decidimos tener nuestro primer hijo...
Y después de varios intentos empezamos a preocuparnos porque no había noticia alguna de la llegada de nuestro angelito, hasta que después de un largo año, estudios, medicinas, hospitales!!!! Todo aquello que con gusto pasé por que fuéramos padres, llegó el momento más doloroso de mi existencia cuando el Dr. Dijo entonces: Jamás podrá ser madre!!!

Mis ojos se llenaron de lágrimas y tu conmovido me abrazaste, jamás hubo un reproche, ni uno sólo al contrario fuiste comprensivo y amoroso, jamás me culpaste, y por eso hoy
te amo más que nunca, y se que Dios es grande!!! Y hoy amor mío te digo que todo nuestro amor, Dios lo eligió para que el día de hoy me hiciera tan feliz como el día que nos casamos, porque sí existen los milagros amor, sí existen…
Estamos embarazados!!!!
Ya tengo 3 meses, y nuestro hijo pronto nacerá, los doctores no se explican el milagro, el milagro ha sido nuestro amor…

Nuestro hijo está en las mejores condiciones, nacerá sano, y por
eso amor mío, hoy y siempre te diré te amo, gracias por formar parte de mi vida…
Magali Sauceda...

Nada es tan importante en la vida como un estado de ánimo positivo, para poder hacer frente a los problemas y desilusiones, o decepciones con los que tropezamos a diario, los conflictos inevitables, las frustraciones...Ante toda adversidad....Debe primordial la calma, la fe, esperanza y nunca darse por vencido...Dios tiene siempre la última palabra...
 Hasta los deseos más imposibles pueden llegar a hacerse realidad. Solo tienes que poner un poco de ESPERANZA a los sueños y un poco de FANTASÍA en la realidad.

Aprendí que si creo que puedo, puedo
Hubo un tiempo que pensé que no podía y no pude
Creí que no sabía nada y nada supe
Pensé que no tendría fuerzas y flaquee
Creí que era demasiada mi carga y caí
Subestime mi capacidad y no fui capaz.
Luego aprendí...
Que si creo que puedo, puedo
Que se más de lo que ni siquiera imagino
Que tengo las fuerzas que decido tener
Que no hay carga que mis hombros no puedan soportar
¡Que puedo llegar hasta donde me lo proponga!...



Aprendí que si pongo toda mi fe en Dios....Los milagros llegan como un gran bendición...

El amor es una de las más bellas bendiciones de Dios a mi corazón...porque ha llenado mi vida de felicidad...

Nunca dejes de creer el la belleza del amor y en los milagros de Dios en tu vida...

miércoles, 30 de julio de 2014

CARTA DE ARREPENTIMIENTO DE UNA ADOLESCENTE DESPUÉS DEL ABORTO...VIDEOS E IMÁGENES CON MENSAJES POSITIVOS


Hoy es un día inolvidable para mi conciencia y vida, tomé la decisión más cobarde más estúpida más mediocre que en la vida olvidaré, ahora pienso recapacito y quisiera regresar el tiempo, aunque sé que eso es inútil quiero despertar de esta pesadilla, no me di cuenta, no pensé en el dolor que me provocaría perderte, no pensé en mi presente sin ti mi bebé hermoso, ahora me pregunto ¿cómo hubieras sido tu sonrisa? ¿tus manos? ¿tus cabellos? ¿tus ojos? ¿no sé por qué fui cobarde? ¿por qué no actúe con madurez? ¿si lo hubiera pensando? ¿si lo hubiera meditado estarías conmigo! Sólo pido a Dios que me perdone y a ti también por quitarte tu derecho de nacer…

He reaccionado demasiado tarde, y mi vida se me fue contigo, me arrepiento mucho, sé que el dolor que siento y lo que me resta lo merezco, nunca te voy a olvidar mi cielito… ¡Perdóname! Sí tan sólo me escucharas, sí estuvieras conmigo… Pido a Dios que sea una pesadilla y que estés en mi panza creciendo como deseo eso con todas mis fuerzas, ahora me doy cuenta que te necesito, que hubieras sido mi vitamina para seguir, ¡perdóname! ¡nunca me olvidaré de ti! Aunque no estés conmigo el amor que siento hacia ti no dejará de crecer ni existir, ahora si sé lo es una pérdida y es mi pérdida más grande y dolorosa que en la vida tendré, como quisiera sentirte en mi panza y decirte te amo, ¡lo siento!
Toda persona que pasa por momentos difíciles necesita ayuda, si tu estás pasando por esos momentos difíciles: Te sientes sola, triste y el dolor te ahoga...Pide ayuda a un amigo/a, a un familiar, a un especialista o algún consejero espiritual.
No te quedes con esa carga en tu interior, siempre hay alguien que te ama y desea ayudarte.
En la vida estamos siempre expuestos a vivir diferentes etapas; a veces alegres otras no tantos, pero hay que seguir viviendo, seguir avanzando e intentando ser feliz con mucho amor, sin perder la fe y la esperanza que lo que viene a tu vida, puede ser un maravilloso amanecer lleno de vida, amor y paz en el alma. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA TRISTE Y DOLOROSA HISTORIA VIVIDA POR ISABEL UNA ADOLESCENTE DE 15 AÑOS.









Esta es la historia de una joven la cual tuvo una vida muy dura y después de tantos años vuelve a encontrar la paz que tanto le faltó durante parte de su vida. En el año 2010, esta joven llamada Isabel teniendo 15 años creía estar enamorada de un joven mucho mayor que ella, él se llamaba Emmanuel tenía 24 años aunque él sabía que estar con Isabel era un error su corazón le decía que en ella había encontrado el amor o creía que ella cambiaría su vida para siempre, de hecho, lo hizo, pero no de la manera que él se imaginaba.
Se conocieron un día de lluvia, iban solos caminando cada uno por su lado, pero el destino unió sus caminos de una manera muy inesperada. Él caminando sin rumbo, ese día había perdido un familiar muy querido, iba llorando desconsoladamente y ella con su inocencia se paró frente a él y le tendió su mano invitándolo a caminar en su compañía, él aceptó y sin razones la abrazó, el amor que se encontraba en el aire los había unido, sintieron una magia que nunca habían sentido el bichito del amor los había picado.
A partir de ese encuentro nunca más se volvieron a ver, pero un día el destino los volvió a unir, Isabel se lo encontró en la escuela, al parecer este hombre había entrado a trabajar allí de profesor de historia, ella sorprendida al verlo va y lo saluda, Emmanuel se sorprende al verla pero le agrada ese reencuentro.
Desde ese momento, la vida de ambos empezó a cambiar, creían estar enamorados, pero había algo de esa relación que no era correcto, y eso era que él estaba casado y vivía con su mujer, a Isabel no le gustaba nada compartir a Emmanuel con otra, pero el amor pudo más. Un día Emmanuel le plantea a ella que quiere que se vean fuera de la escuela, él le pide que se ratee para poder llevarla a su casa, ya que por la mañana su mujer no se encontraba allí.
Ella acepta su invitación y va a la casa, en este lugar ella pierde su virginidad, toda su inocencia se estaba yendo, ella estaba creciendo.
Después de ese acto que cometió Emmanuel dejó de hablarle, ella llorando desconsoladamente buscó reparo en sus amigas, ellas no saben qué hacer porque no pasaron por lo mismo que Isabel. El susto ahora era mayor, Isabel tenía un atraso, su vida estaba cambiando porque una nueva vida estaba creciendo dentro de su cuerpo de 15 años.



El día que se confirmó su embarazo ella corriendo va a contarle a
Emmanuel que un hijo iba a tener, pero él al recibir la noticia se va sin decirle una palabra. Isabel ahogada en llanto les cuenta a sus padres la noticia, ellos enojados y decepcionados de sus actos deciden que lo mejor iba a ser que se vaya, que abandone su casa porque ellos no querían saber nada con la noticia que su hija les había confesado.

Ella sin lugar a donde ir decide pedir ayuda a sus tíos, ellos la reciben y le dan todo su apoyo. Todo su embarazo lo pasó muy mal, tuvo pérdidas que ponían en riesgo su vida y la vida de su bebé que todavía sin nacer ella amaba desconsoladamente.
Llegó el día en que iba a dar a luz a su pequeño bebé, Emmanuel aparece después de nueve meses y le pide, por favor, que no le diga a nadie que este bebé era suyo, porque no quería que su mujer se enterara que estuvo con otra y mucho menos que iba a tener un hijo, prometió estar presente pero entre sus palabras se oía que desde ya se encontraba ausente. Isabel tuvo a su bebé, ansiosa por verlo los directores del hospital le informan de que su bebé había sido robado, ella desesperada busca y llama a Emmanuel, este no contesta ni aparece, lo cual suponía que él se había llevado a su hijo.
Cuando salió de la clínica lo primero que hizo fue buscar a Emmanuel, él desapareció, en su casa ya no vivía más, no tenía donde buscarlo, así que hizo la denuncia por la desaparición de Thiago Luciano Suárez, su pequeño bebé que aún no pudo tener en sus brazos.
Su búsqueda empezó a ser la razón de su existir, ese hijo que había tenido había cambiado su vida, pero el no tenerlo era aún más desesperante, con sus 15 años ella emprende un viaje del que nunca volverá hasta no encontrar ese pequeño ser que tanto cambió su vida y que sin él, ella no tiene razón para vivirla.
Emmanuel, era el responsable de la desaparición de Thiago, él fue quien lo sacó de los brazos de su madre para darlo en adopción a una familia que vivía en el sur, la razón de su actuar fue que tenía miedo que su mujer y toda su familia se enterara que estuvo con una chica mucho menor que él y mucho más miedo le daba era que se descubriera que juntos habían tenido un hijo.
Igualmente su cobardía era lo que más lo hacía sentir mal, después de abandonar a su propio hijo la angustia lo estaba consumiendo, esa desesperación por esconderse lo hizo caer en una depresión que sólo él entendía, pero su familia aún no comprendía porque se quiso mudar con tanta rapidez, él se encontraba en el sur también, pretendía que Isabel nunca lo encontrara porque presentía que ella ya se había dado cuenta que él había sido el responsable de la desaparición de Thiago.
Isabel, no paraba de buscarlo pero siendo menor era muy difícil que las autoridades la escucharan, sus tíos como no eran sus tutores legalmente tampoco la podían ayudar así que no le quedó otra opción que ir en busca de la ayuda de sus padres, después de tantos meses sin establecer contacto el miedo que nacía en Isabel era indescriptible, ella tenía miedo que no la quisieran ayudar pero eso no pasó, es más todo lo contrario ellos se mostraron dispuestos a ayudarla y le pidieron perdón por haberla echado así aquella vez cuando ella les dio a conocer su embarazo.
Los padres de Isabel contrataron una abogada amiga para poder buscar a Emmanuel ya que casi no había dudas que él se lo había llevado.
El tiempo pasaba, Thiago crecía junto a una familia que no era la suya, sin saber que toda su verdadera familia lo buscaba sin descanso.
En cambio, Emmanuel pensaba que era lo correcto, sin detenerse a razonar que no era así, el mejor lugar para Thiago era estar junto a su madre Isabel que por su culpa ella estaba sufriendo la ausencia de su pequeño hijo.

Pasaban las horas, pasaban los días, pasaban los meses los años sin tener noticias de Thiago, a pesar de todo Isabel no perdía las esperanzas de que algún día iba a encontrar a su hijo. Llegó el día del reencuentro con Emmanuel, él fue capturado por la policía en un comercio del sur y fue trasladado hacía Buenos Aires. Allí se reencontró con Isabel ella sentía todavía aprecio hacia él, hasta el momento que confesó que él había sido el responsable de todo, a partir de ese momento Isabel borró todo sentimiento que podía sentir dentro de su corazón.
A pesar de que Emmanuel confesó la verdad, no sabían dónde estaba Thiago porque cuando lo dejó, no se preocupó por averiguar a donde lo llevaban, él lo dejó y no supo más de él. Isabel cada vez se sentía peor, por eso pidió hablar con él a solas para preguntarle por qué le arrancó de los brazos a su hijo, por qué regaló a su propio hijo, ella se preguntaba eso todos los días y a cada hora, tuvo la oportunidad de preguntárselo pero él, sólo decía que por miedo.
La justicia no pudo hacer nada en contra de él, porque por más que allá confesado, quieran o no tenía derechos porque era el padre y no lo pueden juzgar por ello. Los que sí hicieron fue meterlo preso con fianza por haberle mentido y arrebatado el hijo a la madre, pero su fianza fue pagada y él quedó en libertad. Isabel después de estas noticias estaba indignada, no podía creer que después de lo que hizo estuviera tranquilo como si nada.
Una mañana, Isabel estaba saliendo de su casa cuando de repente Emmanuel, la espera en la esquina para decirle lo muy arrepentido que se encontraba y que quería ayudarla a encontrar a Thiago, porque en definitiva también era su hijo. Isabel acepta la ayuda aunque no lo perdona y le aclara que una vez que lo encuentren él no iba a tener el derecho, de parte de ella, para ver a Thiago.
Emmanuel acepta sus condiciones porque no siente la necesidad de verlo, porque nunca quiso tener ese hijo, y menos ahora que su matrimonio se había destruido a causa de todo lo pasado, su mujer se enteró y no pudo perdonarlo, él siente que la vida no tiene sentido ya, pero quiere reconstruirla, aunque se siente culpable por haber hurtado el bebe y haberlo dado en adopción sin la autorización de la madre y siente que eso no lo va a dejar dormir en paz, por eso tomó la decisión de ayudar a Isabel a encontrar a ese nene ya de 3 años.
La búsqueda es cada vez más profunda, Isabel está con más esperanzas que nunca, ella estaba segura de que iba a encontrar a su hijo. Isabel y Emmanuel, se sentaron un día y hablaron claramente, ella le confesó que estuvo muy enamorada de él y le planteó que no comprendía por qué hizo semejante cosa, él en cambio le confesó que sintió algo fuerte por ella pero que no era más que algo pasajero,
también le dijo que después de haber hecho el amor con ella entendió que esa relación era algo imposible algo que no estaba bien por eso decidió terminarla pero que ese hijo arruinó todo, ella en cambio le decía que Thiago había cambiado su vida, pero, para bien porque verdaderamente lo amaba como nunca va a volver a amar y le recriminaba que por su culpa ella no lo tenía y que sentía un vacío inmenso. Emmanuel se quebró y empezó a llorar como nunca había llorado en su vida, su arrepentimiento Isabel lo sentía pero eso no era suficiente para perdonarlo. 
Una llamada impacta a Isabel, al parecer su hijo había sido sacado del país y la abogada le explicó que ahora era casi imposible de encontrarlo y más imposible era ya que Thiago fue adoptado ilegalmente lo que quiere decir que no había registros de quien lo adoptó y mucho menos donde lo llevaron. Isabel se sintió devastada esta noticia la abrumaba, el pensar que nunca volvería a ver a su pequeño hijo, la hizo odiar mucho a Emmanuel.
Éste, se sintió muy culpable y no se lo pudo perdonar, tuvo tres intentos de suicido hasta que lo logró, él dejó una carta explicando cada uno de sus sentimientos:



Isabel:
Sé que esta carta es en vano porque vos nunca me vas a perdonar lo que te hice, de hecho, ni yo logro perdonarme por eso hago lo hago fui muy estúpido al pensar que ese hijo me arruinó la vida. No me voy a cansar de pedirte perdón aunque sé que nunca lo voy a tener yo te lo sigo pidiendo, perdón.

Aunque no me creas te quise mucho y tuve mucho miedo al pensar que mi vida cambiaría con ese hijo que no buscamos, yo admito que siempre soñé con tener un hijo pero no así, y menos con vos, porque eras una nena, bueno sos una nena todavía para mí, una nena madre eso es lo que más me duele que te arruiné la vida, vos no tenías la culpa de nada, yo te incité a que hicieras lo que hiciste a que te jugaras por mí, pero yo como te darás cuenta no valía ni valgo la pena.
Perdóname por todo, te pido perdón por haberte robado la adolescencia, la vida y a nuestro hijo, no me canso de decirte que me perdones aun te sigo queriendo aunque no me lo creas, te deseo una vida llena de felicidad y ojalá que logres encontrar a Thiago

Muchos besos perdóname. Emmanuel.

Isabel no paraba de leer esa carta que tanto la impactaba, aunque ella lo odiaba algo en su interior decía que a pesar de todo lo perdonaba, pero aún no lograba decirlo en vos alta porque perdonar a la persona que te robó lo que más amas es muy difícil de aceptar, pero ella sintió que verdaderamente se arrepintió por eso se suicidó pero también lo veía como un cobarde por quitarse la vida así, y las ganas de perdonarlo se iban cada vez que lo pensaba de esa manera.

Ella se resignó a encontrar a su hijo, aunque en su interior una gotita de esperanza quedaba. Empezó a rearmar su vida, los años pasaban, Isabel logró formar una familia, esa familia que tanto deseaba.
Fue mamá por segunda vez y ese hijo le llenó parte del vacío que sentía por perder a su pequeño bebé años atrás, tuvo una nena a la que llamó Isis Luciana Benítez.

Esta hija que tuvo, con su marido Esteban, llenó mucho su vida aunque pasaron 15 años de la desaparición de Thiago la investigación todavía seguía aunque casi nadie tenía conocimiento de ello. Una noche llaman a la casa de Isabel y le dan la noticia de que encontraron a Thiago, ella sorprendida abrazó a su marido y le dio la noticia, él lleno de felicidad la llevó al lugar del encuentro.
Cuando llegaron, se encontraron con un adolescente llamado Lucas, Isabel lo abrazaba y no podía creer que al fin lo había encontrado, al parecer Thiago vivía en una familia de mucho dinero y no le faltaba nada, mucho menos cariño, como era pensado Thiago no creía mucho lo que le decían y pedía a gritos que se quería ir con su familia, que para él Isabel no era su mamá y le pedía perdón, pero él decía que no tenía la culpa que los hayan separado, él era solamente un bebé que fue robado de las manos de su madre y fue dado en adopción a otra familia, y aunque a Isabel le duela Thiago es su hijo de sangre pero no del corazón, para él, ella es una completa desconocida.
Isabel lloraba a mares y decía ¿por qué me pasa esto? ¿Por qué te arrancaron de mis brazos? Thiago, hizo algo que la calmó, le dio un fuerte abrazo y le dijo que a pesar de todo él la iba a seguir viendo pero que no pretendiera que la llame mamá porque él ya tiene una mamá y aunque duela esa es la verdad.
Isabel logró encontrar a su hijo, pero lamentablemente el bebé que perdió, creció y le dio a entender que la quiere seguir viendo pero que para él nunca va ser su mamá, esto a Isabel le dolió mucho pero logró salir adelante con la fuerza que le daba su pequeña hija de 3 años, ella si la llamaba mamá y eso a Isabel la llenada de felicidad.
La vida le dio golpes pero un día supo recompensarla, aunque sufrió mucho también tuvo muchas oportunidades de reír, aunque el destino le jugó una mala pasada también supo llenar esos espacios vacíos que llevaba en su interior. Cuando cometes errores, los errores se te vuelven en contra, Isabel cometió un error muy grande que fue enamorarse de un hombre prohibido, este hombre llamado Emmanuel arruinó parte de su vida por la cobardía que lo rodeaba, por la maldad que tuvo al arrancar a un bebe recién nacido de las manos de su madre.
Y aunque Isabel nunca lo perdonó, tampoco entendió las razones de sus actos, ese bebé que le cambió la vida la hundió en un profundo dolor al perderlo, que hasta el día que muera llevará en su corazón; a pesar de que ahora tiene razones para vivir, ese dolor no la deja dormir, ojalá algún día Isabel pueda salir de ese profundo dolor que le causó ese hombre que tanto la lastimó, ella es fuerte y va a poder salir, la fuerza que ella tiene nadie la logrará sentir, ella es una verdadera luchadora, luchó contra el mundo cuando estaba en su contra y logró ganar batallas que nadie sería capaz por eso y mucho más Isabel tiene que dormir en paz.

Ojalá todos lleguen a reflexionar de la misma manera que yo reflexioné
Colaboración de Pala

Al publicar esta historia de vida, es con el propósito de llamar a reflexionar y que sirva de enseñanza para las(os) adolescentes, que ante las decisiones difíciles siempre hay que poner en una balanza los pro y contra de cada acción y decisión  que se tome, para no vivir hechos lamentables a futuro.
El camino de la vida está creado por etapas y tiempos, y son etapas que hay que vivir y disfrutar al máximo, porque cada etapa que se pasa ya no tiene regreso y una de las etapas mas hermosas son la infancia y la adolescencia, y lo ideal es que nadie pierda lo hermoso que es vivir cada etapa.
Los padres tienen el deber, la experiencia que les a dado la vida, y el amor para apoyar a los hijos cuando ellos, por cualquier circunstancia, hayan cometido errores,  se sientan desvalido, desorientado, o desamparados, mantener siempre un diálogo afectivo, no interrogativo, dando la confianza al adolescente a desahogarse y sentirse amados, y sientan la seguridad y certeza de confiar en los únicos que deben confiar que son sus padres.
Todos los seres humanos cometimos errores, unos mas otros menos, unos mas graves, otros mas leves y aún así Dios nos perdona y nos da la oportunidad de corregir y arrepentirnos manteniendo siempre las puertas abierta para entregar su amor.

A todas(os) los que estén pasando por momentos difíciles, crean y tengan fe en Dios quién con su gran amor protege y calma el dolor de los afligidos solo abre tu corazón y dile que el haga su voluntad porque Él conoce lo que sucede con cada ser.



domingo, 22 de mayo de 2011

CARTA DE UN MADRE, A SU HIJA ADOLESCENTE EMBARAZADA.



Hay ocasiones en que una madre siente que lo ha dado todo: su vida, sus esfuerzos, su salud, no pocas veces su belleza física... e incluso, su felicidad. Este ha sido su sentido de la vida: dar; su sentido de servir, a su familia y a Dios.
Ella siente que no pudo entregar más, que lo ha dado todo.
Ahora, se ve enfrentada a una situación que ella considera como extrema, que la hiere en lo más profundo de sus sentimientos, de su mente y de su alma. Se cuestiona hasta el límite, cuál pudo ser su error y por qué le ocurrió "esto" a su querida hija. Por momentos, se llega a sentir culpable, como deseando liberarla del dolor para cargarlo ella sobre sus hombros.
En verdad, no es su propio sufrimiento el que la carcome por dentro. Ése, ella sabe cómo enfrentarlo y darle un sentido positivo y constructivo. Tiene fe y experiencia suficiente para emprender esta nueva tarea. Lo que parece destruirla es algo diferente, una sensación de angustia e impotencia que inunda su interior. Siente que su hija aún es muy joven y ahora deberá enfrentar una vida para la cual no tiene preparación suficiente, ni medios para salir adelante en esta situación que ha creado por sí misma, quizás involuntariamente. Su temor parece ahogarla, porque no sabe cómo decirle que la vida continúa, que siempre es posible transformar el sufrimiento y el dolor en felicidad, que es humano cometer errores. Y que por ello, nuestro Padre común que es Dios siempre está con nosotros, para que le demos la oportunidad de ayudarnos a cambiar nuestros males, nuestros sufrimientos y nuestras aflicciones, en el bien que Él nos ofrece con amor incondicional.
A esas madres, a quienes las palabras les faltan y sus pensamientos las confunden, y a sus hijas, que viven un momento de desesperanza, espero que esta carta les sea de alguna ayuda. Y les permita alcanzar nuevamente un poco de esa paz familiar que sienten perdida, por causa de la noticia inesperada y anticipada de un embarazo adolescente. Espero que esta carta de una madre a su hija ayude a su familia a recuperar el sentido de sus vidas y a reencontrar la verdad: que todos tenemos un Padre común, quien también es único y personal; un Padre bueno, porque sabe de amor y de cuidar, y a quien podemos confiar nuestra seguridad; un Padre que, si se lo permitimos, transformará la causa de nuestros sufrimientos en mayor fortaleza, y en el motivo principal de nuestra felicidad futura. Un Padre, que sin pedir nada a cambio, aun cuando lo hubiéramos herido, nos da el sentido de nuestra existencia, lo da todo.



Querida Hija
¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? Si me respondes "bien", me preocuparé mucho más. Si me respondes "mal", quiero que sepas que te comprendo. En nuestras vidas, todos pasamos por momentos de dificultad que parecen interminables; pero que sólo lo parecen. Hija mía, yo estoy contigo cuando tú estás y cuando no estás. Tus alegrías y preocupaciones son también las mías. No es cosa de quererlo, desearlo, o de simplemente aceptarlo; este sentimiento nace de una realidad que a ambas nos supera, a ti y a mí.
Existe un lazo que está por encima de cualquier sentimiento y circunstancia, y que nos une sin permitir que nuestras vidas sean plenamente independientes, pero tampoco plenamente dependientes. Es un lazo que nos ata en silencio, suavemente, como si no deseara interponerse en nuestras decisiones, ni en nuestras vidas personales. Pero que desea recordarnos que existe, y que nos ofrece a ambas la posibilidad permanente de apoyarnos en él, sobre todo cuando los esporádicos vientos turbulentos se presentan en nuestro existir.
Vientos que nos impulsan a dejarnos llevar por nuevos caminos, sin destino conocido. Que nos invitan a entregarnos pasivamente a los impulsos de una ventisca aparentemente sin consecuencia, pero que nos podría desviar e incluso detener, en el continuo caminar hacia el destino de nuestros verdaderos e íntimos deseos.
 Es curioso, parece una contradicción: Un lazo que ata, pero que no limita; al contrario, más bien parece cuidar nuestra libertad, nuestras personas y nuestra relación. ¡Un lazo que libera!
Hoy, como madre, siento que soplan fuertes vientos, produciendo esas ráfagas de angustia e incertidumbre que arrastran a la desesperanza, con sus cambiantes direcciones, y que son capaces de confundirnos hasta el extremo de hacernos perder el sentido de la orientación, como tratando de que tú y yo olvidemos quiénes somos, y cómo somos realmente.
Ahora que tenemos presente la sensación de haber perdido algo que recordamos con nostalgia de pasado, pero que a pesar de todo lo ocurrido ese lazo invisible nos mantiene unidas en nuestros sentimientos con más fuerza que antes, quizás sea ésta una maravillosa oportunidad. Una nueva oportunidad de reforzar nuestro lazo, y de comprendernos mejor
Tu Hijo
Mi adorada hija, tu hijo no es un error.
Tu hijo es una consecuencia de tu error el que fue transformado, gracias a tu Padre, en lo que hoy es: una alegre bendición.
Tu hijo fue concebido por pasión, por afecto o quizás enamoramiento, o por confundir el verdadero amor con un sentimiento pasajero, el desamor.
Cuando obedecemos a los deseos sin escuchar la voz de nuestro interior, es como si depositáramos nuestro destino en una hoja de otoño o en las manos de una atractiva bailarina que sigue el ritmo de cambiantes vientos, sin preocuparse por la proximidad del invierno con su llanto de lluvias. Vientos que tampoco podemos controlar, ni ver, y que no siempre sabemos hacia dónde conducirán nuestras vidas.
Ése fue tu error: los motivos y sus momentos. Pero tu hijo jamás será un error. Es una nueva vida inocente, llena de esperanzas, todas ellas puestas sólo en ti.
Un hijo siempre es una bendición porque siempre se hace de a tres. Dos le regalan su cuerpo y el tercero le regala su alma.
Su cuerpo está creado a imagen y semejanza de sus dos padres, y le permitirá vivir en este maravilloso mundo para desarrollar su precioso cuerpo espiritual en el que ha recibido su alma.
Su alma fue creada a imagen y semejanza del Padre. Ella representa la razón última y principal de su existencia; la fuente creativa del amor que será capaz de entregar y de entregarte durante esa vida que recién ha iniciado.
Tu hijo fue creado así: con amor, por amor y para el amor. Tu hijo fue creado para ser feliz, para vivir en el amor, para hacernos felices y para hacerte feliz.

El hijo que llevas en tu vientre hoy conoce solamente a su Padre y a su madre, tú. Ya conoce el amor más puro: amor de madre, amor de Padre.
En este mundo, nadie mejor que una madre puede comprender el inmenso valor de la maternidad, al sentir esa íntima y preciosa relación invisible con el hijo de sus entrañas y de su Padre.
El valor de la maternidad es y será tu principal valor, porque ella siempre se manifiesta con dolor: dolor del cuerpo, dolor de la mente y dolor del corazón. Con ello demuestra su infinito valor al permitirnos, con la sola fuerza de nuestra alma, vencer al dolor humano y hacer esto por otra alma. Porque muy en tu interior sabes que el alma es de tu Padre, que la vida es de tu Padre, y que tu hijo es para tu Padre. Algo que nos cuesta comprender, y aún más, aceptar, pero que es posible lograr cuando finalmente comprendemos que nuestra vida es para la felicidad; que la felicidad está en tu amor; y que tu amor es un regalo infinito, sin tiempo ni tamaño, originado en tu querido Padre, también Padre de tu hijo, y por ello, en cierta forma, ahora también tu esposo.

Tienes entonces al más maravilloso amigo personal a quien conocerás durante toda tu existencia y quien jamás te abandonará, porque libremente ha aceptado tus sufrimientos como los suyos. Tienes a quien te ama sin condiciones aún cuando tú le abandones. Él deseó ser invisible a tus ojos para cuidar tu íntima relación de amor personal ante cualquier mirada ajena que la pudiera dañar o afectar, porque su amor por ti no depende de ti, pero tu relación de amor sí depende de ti, y desea cuidarla como el más preciado tesoro entre ustedes dos. Por eso, sólo lo puedes encontrar, sentir y escuchar en el activo silencio, en la intimidad de tu corazón. Pero puedes ver su presencia y sus acciones en muchas de las personas que te rodean, y, nosotros, en las tuyas. Él es quien siempre te escuchará y atenderá, y a quien puedes amar plenamente a través de cada una de tus acciones hacia el bien de las demás personas. Él, independientemente de tus actos, es quien más te ha amado, y siempre te amará.
Ahora que eres madre, comprenderás que la maternidad fue creada para demostrarnos que el amor siempre puede vencer al dolor y a la adversidad, transformándolo todo en felicidad.
Querida hija, la maternidad es un privilegio de mujer. Un regalo de tu Padre a la mujer. Ella es y será tu vida, te transformará y hará de ti toda una mujer.



Libertad
Hija mía, ahora comprendes mejor que antes que no es fácil el libre uso de la libertad y que jamás lo será. En el libre uso de tu libertad expresas tu voluntad, tus personales deseos; ella te permite conducir tu vida modelándola como una esforzada artista, para llegar a ser quien tú deseas ser. Pero no es fácil aceptar el precio que todos debemos pagar, cuando por causa de nuestra voluntad nos alejamos del camino que nos conduce hacia nuestra felicidad.
Porque siempre es un alto precio.
Al parecer todos tardamos en darnos cuenta de que existe un camino seguro hacia nuestra felicidad. Pareciera que frecuentemente olvidamos que la voluntad de nuestro Padre siempre fue y será nuestra felicidad y que para ello nos dio la libertad.
Siempre
Pase lo que pase, ahora o en el futuro, debes saber que nosotros tus padres siempre estaremos junto a ti. Puedes contar con nosotros porque te adoramos y jamás desearemos estar ausentes de tu vida. Somos parte tuya y tú eres la más importante parte nuestra.
A veces, y especialmente en estos momentos, es bueno que alguien te recuerde que mientras dispongamos de vida, nuevas oportunidades existirán. En ciertos momentos, cuando soplan esos vientos que complican nuestra existencia, es posible que en medio del fragor de la lucha entre los sentimientos y las pasiones nos olvidemos de lo que realmente tenemos. Sin darnos cuenta, nos sumergimos en las profundidades de la angustia, la frustración, la decepción y la desesperanza. Tanto, que actuamos olvidando que la realidad nos ofrece siempre nuevas y variadas oportunidades.



Oportunidades
El dolor y el sufrimiento nunca llega por voluntad de tu Padre. Él tan sólo permite que existan para que puedas crecer, y así, algún día llegar a ser quien tú deseas ser; íntegra y completamente tú: ¡una persona única!
De este modo, el dolor y el sufrimiento siempre son una oportunidad para crecer como persona, para volver a encontrar a tus padres, a tus familiares y amigos, para hallar el camino del amor verdadero; una oportunidad de dar mucho, de dar lo mejor de ti a los demás. Son, aunque parezca increíble, ¡una oportunidad para llegar a ser más feliz!


Esperanza
Tus padres jamás te abandonaremos. Tu Padre pone su poder siempre a tu disposición para que cambies tus males por bien. Aquí encuentras una razón más para confiar en el amor de tus tres padres.
Si has recibido amor, tienes amor dentro de ti. Entonces, ¿por qué perderse en la desesperanza? Ya que si tienes amor, entonces lo puedes dar; y si lo puedes entregar, la felicidad está al alcance de tus manos, la tienes a tu lado y también dentro de ti.
Sentido
Fuiste creada por nosotros, tus padres, para ser feliz. Pero la felicidad real se obtiene luego de un largo aprendizaje, durante el cual todos debemos superar muchos errores.
Para quien busca su felicidad, los errores jamás serán un final. Ellos pueden ser una fuente de valiosas experiencias. Y cuando decidas transformar tus errores en experiencias, los estarás convirtiendo en tus mayores fortalezas

Aunque ahora no lo puedas creer, aunque no lo veas ni lo comprendas, no hay alguien como tú, ni quien pueda ocupar tu lugar dentro de nosotros, tus padres, que bien conoces, ni de tu Padre quien te conoce aún mejor que nosotros.
Mujeres fuertes son hoy más necesarias de lo que muchos creen: mujeres que no acepten la indiferencia frente a las necesidades ajenas; mujeres que deseen servir a otros; mujeres que comprendan que si no sirven a otras personas, tampoco servirán a su Padre, y en consecuencia, ni siquiera serán capaces de servirse a sí mismas.


Servir
Servir es ser de alguna ayuda para otra persona. Si quieres lograrlo, lo primero es desearlo, y luego expresarlo en una decidida intención, con acciones. Lo que acabo de decirte es tan importante que, independientemente de si obtienes o no el resultado esperado, la ayuda siempre llega a su destino. Lo fundamental es cómo realizas tus acciones o cuánto amor pones en ellas.
Porque lo más grande que podemos dar al prójimo es nuestro amor. Su efecto invisible no está condicionado por los resultados visibles que tanto perseguimos durante nuestras vidas; objetivos que buscamos con demasiada frecuencia, incluso desatendiendo lo que ya sabíamos o sentíamos: que no duran, y que no pocas veces nos distraen de lo realmente importante para nosotros mismos.
Servir es sentir agradecimiento por todo lo que tienes y dispones hoy. Servir es tener la humildad de pedirle a tu Padre que te ayude, para que actuando juntos, los dos, como si fueran una sola persona, te permita transformar tus males en Su bien; en felicidad para otros, y de este modo, en la propia. O lo que es lo mismo: pidiéndole que en ti se cumpla Su voluntad, cuando tú estés dispuesta a entregar la tuya.

Tú tienes mucho. Mucho más de lo que puedes siquiera llegar a imaginar. El que en ocasiones no lo veas ni lo sientas, no significa que ésa sea tu realidad. Porque tu existencia no se limita a lo que tus sentidos te puedan entregar; ellos con frecuencia nos ayudan mucho, pero a veces también cometen errores.



Para comprender la real dimensión de tus posesiones, debes tratar de extender toda tu persona más lejos de lo que tus ojos te dejan ver, escuchar más allá de lo que tus oídos son capaces de percibir, y tratar de sentir con los auténticos sentimientos de tu corazón, los de tu alma, ya que los sentidos y sentimientos del cuerpo son de gran ayuda, pero están siempre reducidos a su limitada función.
Tus más valiosas posesiones son tus íntimas pertenencias, ésas que se encuentran protegidas y resguardadas por tu cuerpo, muy en tu interior, en ese lugar tan personal que llamas tu espíritu. Esas posesiones que puedes cultivar, te permiten proyectar tu existencia hacia lo más valioso en esta tierra, hacia lo que no tiene límites ni tamaño, hacia aquello que a veces nos parece visiblemente pequeño, pero que contiene un sensible valor eterno. Así, lo que por momentos nos pudo cautivar y pareció encandilarnos por su aparente valor en esta vida, descubrimos que es insignificante. Porque ellas, tus verdaderas posesiones, te permiten reconocer sin confusión lo único realmente valioso en tu vida: el amor verdadero.


El verdadero amor es tan grande que no tiene medida. Por lo tanto, su valor siempre es infinito, incluso en esos actos que tantas veces despreciamos, porque nos parecen sin importancia y casi miserables; pero si te das cuenta que en ellos existe amor, apreciarás el tamaño infinito de lo pequeño, el valor eterno de cada instante de tu vida, de cada momento en que pones tu amor.



Tú tienes mucho más de lo que te es posible llegar a imaginar: tienes a tu Padre siempre a tu lado y también dentro de ti, porque en la sana conciencia de tu alma puedes encontrar Su verdad que no te pide ni te exige nada para Él. Tu Padre no te culpa ni te reprocha nada. Únicamente te pide que le permitas amarte. Además, nos tienes a nosotros tus padres, a tu familia y a tus amistades, quienes te queremos de verdad; tienes una vida, y tanto por hacer; tienes a tu hijo, quien te quiere sólo a ti, puesto que aquí no conoce todavía a nadie más en quien confiar.
Gratitud
Gratitud es reconocer que difícilmente comprenderemos en esta vida lo mucho que tenemos. Gratitud es aceptar que difícilmente comprenderemos en esta vida que todo lo bueno lo debemos. Con frecuencia nos cuesta comprender a nuestros padres. A todos nos ha pasado igual, por eso quiero ayudarte a comprender mejor a tu Padre. Es necesario, porque tú también estás atada a Él por un lazo de amor invisible a través del cual puedes sentirlo como con sus manos permanentemente extendidas, tratando de alcanzarte para darte su amor y ayudarte a superar cualquier dificultad. 


Permítele ayudarte; es Él quien te lo pide y te lo ofrece. Él conoce muy bien el peso de tu carga, y desea que le permitas cargar con tus sufrimientos, aliviar tus sentimientos y liberarte del peso que obstaculiza tu vida actual. Desea liberarte de la carga, de esos sentimientos tuyos que son ajenos al sentimiento de amor, al único que ayuda realmente, al que da la vida y te libera.
Su voluntad es que seas feliz. Él bien sabe que es necesario el largo proceso de toda una vida en una tierra donde ocurren accidentes. Él sabe que para ser feliz debes aprender a amar de verdad. Y que nadie puede amar lo que no conoce. Él sabe esperar, te da su tiempo, tu tiempo.

Amar de verdad es llegar a ser divinamente generosa. Esto es, darte por entero a los demás, partiendo por quienes tienes más cerca. Y ya sabes a quien más cerca tienes: a tu hijo. Darte por entero a los demás es el mayor acto de amor que jamás podrás realizar.
Cuando podemos empezar a dar nuestro amor sin miedos invencibles, sin restricciones egoístas ni condiciones, comenzamos a ver lo que nuestros ojos no pueden ver, a escuchar lo que nuestros oídos no pueden escuchar, a sentir lo que nunca imaginamos, porque no lo conocíamos. Entonces empezarás a ver en ti misma el reflejo de tu Padre y a notar en ti Su semejanza; a reconocer en una forma feliz y voluntaria tu condición de hija y, con ello, tu condición de hermana de todos los hijos de tu Padre. Te sentirás una mujer: activa integrante de una familia tan grande como maravillosa; de una familia sin límites ni tamaño; de una familia sin tiempo.



Que te des por entera a otro ser, ésa es la voluntad de tu Padre. Ella es para ti un valor supremo y sin medida porque te muestra el camino hacia tu verdadera casa, hacia tu verdadera familia y hacia tu verdadera felicidad. ¡Créeme! Soy tu madre.
Hija mía, todos necesitamos de ti como tú nunca podrás imaginar.
Necesitamos de tu compañía y de tu presencia.
Necesitamos de tu amor; ése que expresas tan bien en las grandes y pequeñas acciones de tantos momentos maravillosos en familia.
Necesitamos de tu comprensión y paciencia, ya que sólo tu Padre es perfecto y todos nosotros cometemos errores.

Necesitamos de tu experiencia, que es un valioso instrumento para evitar a otros algún sufrimiento, para aliviarlos con tus cariñosas palabras, o para ayudarlos a comprender mejor, a enfrentar y aceptar el dolor. Quizás, como en tantas ocasiones pasadas, también puedas ayudarnos a transformar el sufrimiento en felicidad.
Necesitamos de ti, tal como eres.
Querida hija, la vida es un camino por recorrer, para crecer y llegar a ser. Es en la superación de las naturales dificultades donde nos convertimos en la hija, la madre y la mujer que deseamos ser. En la superación de tus mayores dificultades debes ver tus grandes oportunidades.


Superando con tu esfuerzo y constancia las grandes y pequeñas dificultades, comprensibles, pero siempre ajenas a la voluntad de tus padres, te transformas en una mujer, en una persona cada vez más completa, cada vez más hermosa y más humana y, quizás, cada vez más divina. O sea, en una hija cada vez más valiosa, querida y apreciada por todos.
Hija mía, tú eres lo más valioso que tenemos.
Tu hijo es lo más valioso que tienes.
Tus hijos serán lo más valioso que tendrás.
Tú eres hija de tu Padre. Eres lo más valioso que Él tiene.

Si alguna vez sientes que los vientos inesperados de la adversidad se están llevando tus fuerzas y empiezan a invadirte los sentimientos de la incertidumbre, la soledad y la derrota, invitándote a entregarte, en una actitud pasiva y resignada... por favor, te ruego que me escuches y ¡no continúes pensando en ti misma! ¡Tú no estás sola!


Amor mío, ¡no renuncies a tu lucha! Dejaste tu hogar para ir en búsqueda de lo que creías necesitar, y ahora, quizás, necesitas volver sobre tus pasos para poderlo encontrar. Y si aún no estás convencida de mis palabras, porque no deseas tomar nuestras manos extendidas hacia ti, quizás sea la hora de negarte a ti misma, entregando lo que queda de tu vida a quien hoy te necesita angustiosamente: tu querido hijo. Él es ahora la fuente de tus nuevas fuerzas, de tu nueva vida y de tu nueva felicidad. En él está ahora la razón principal de tu existencia: Por ti, por tu hijo, por nosotros, tus padres, y por quienes te quieren de verdad, ¡lucha por ser feliz!
Sitio de referencia de esta carta:
http://www.vidahumana.org/