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CON CARIÑO PARA TI.

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lunes, 10 de noviembre de 2014

PENSAMIENTO DE AMOR, BONDAD, TRISTEZA Y DE ENSEÑANZA CON IMÁGENES Y POWERPOINT.




  • Corrí al supermercado para comprar unos regalitos, que no había podido comprar antes.
  • Cuando vi tanta gente en el supermercado, comenceé a hacerme reclamos a mi misma, esto iba a demorar un horror , y yo todavia tenía tantas cosas por hacer y otros lugares a donde ir.
  • Como me gustaría poder pensar sola, dormir y sólo despertar despúes que haya pasado todo esto.
  •  Sin darme cuenta, fui andando hasta la sección de juguetes, y ahí comencé a ver los precios, imaginando si los niños realmente juegan con esos juguetes tan caros.
  • Mientras yo recorría la sección de juguetes, noté que un niño de más o menos 5 años presionaba una muñeca contra su pecho.
  • El acariciaba el cabello de la muñeca y se veía tan triste, me quedé tratando de imaginar para quien sería aquella muñeca que él tanto apretaba.
  • El niño se dió la vuelta hacia una señora que estaba cerca de él y le dijo: Vovó, tú estás segura que no tengo suficiente dinero como para comprar esta muñeca ?
  • La señora respondió: Tú sabes que tu dinero no es suficiente, querido mio!
  • Y le dijo al niño que él podía quedarse mirando los juguetes por 5 minutos más mientras ella iba a ver otras cosas.
  • El pequeño apretaba la muñeca entre sus manos. Finalmente yo empecé a andar en dirección al niño y le pregunté para quién quería esa muñeca !
  •  El me respondió: "Esta es la muñeca que mi hermana adoraba y que quería que la regalaran. Ella estaba tan segura de que Papá le regalaría esta muñeca en este año
  •  “ Yo le dije: "No te preocupes tanto, yo estoy segura que él le dará esa muñeca a tu hermana." Pero él muy triste me dijo : "No, Papá no podrá llevar la muñeca a donde ella está ahora.
  • Yo tengo que darle esta muñeca a mi Mamá, así ella podrá entregar la muñeca a mi hermana cuando ella vaya para allá." Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras él decía:
  •  Mi hermana tuvo que irse para siempre. Mi Papá me dijo que mi Mamá también se irá para estar junto a ella dentro de poco. Entonces yo pensé que Mamá podría llevar la muñeca con ella para entregarla a mi hermana.".
  • Mi corazón dejó de latir. Aquel niñito me quedó mirando y me dijo: “Yo le pedí a Papá que le diga a Mamá que no se vaya todavía. Y le pedí a él que esperara hasta que yo vuelva del supermercado."
  • Depués él me mostró una foto muy bonita de él riendo, y me dijo: “ Yo también quiero que Mamá lleve esta foto, así ella también no se olvidará de mi.
  • Yo amo a mi Mamá y quisiera que ella no tuviera que partir ahora, pero mi Papá dice que ella tiene que irse para acompañar a mi hermanita." Ahí él se quedó mirando a la muñeca con sus ojos muy tristes y muy quietito.
  • Yo rápidamente saqué mi cartera y tomé unos billetes y le dije al niñito: “Y si contáramos de nuevo tu dinero, sólo para tener la seguridad de que tienes suficiente dinero como para comprar la muñeca?
  • Coloqué mis billetes junto a su dinero, sin que él se diera cuenta, y comenzamos a contar el dinero. Después de que lo contamos, el dinero alcanzaba para comprar la muñeca y hasta sobraba un poco.
  • Entonces el niñito dijo: “Gracias Señor por atender mi pedido y darme el suficiente dinero para comprar la muñeca"
  • Ahí él me miró y me dijo: “Anoche antes de ir a dormir le pedí a Dios que hiciera que yo tuviera el suficinete dinero para comprar la muñeca, asi mi Mamá podría llevar la muñeca.
  • El me oyó... es que yo también quería un poco más de dinero para comprar una rosa blanca para mi Mamá, pero yo no osaba pedir mas nada a Dios, pero él me dió lo suficiente para poder comprar la muñeca y la rosa blanca.
  • Sabe Ud., mi Mamá adora las rosas blancas. Unos minutos después, la señora regresó y yo me fui sin que nadie se diera cuenta. Terminé mis compras en un estado totalmente diferente al que había comenzado.
  • Mientras tanto yo no conseguía sacar a aquel niñito de mi pensamiento. Entonces me acordé de uma noticia en el periódico local de hace dos días, cuando mencionaban que un hombre borracho en una camioneta chocó contra otro carro, y que en el otro carro estaban una señora jóven con una niñita.
  • La niñita había fallecido en ese mismo momento y la madre estaba en estado grave en la Unidad de Cuidados Intensivos y que la familia había decidido desconectar las máquinas, en vista de que la jóven no saldría del estado de coma.
  • Yo pensé, será que esta era la família de aquel niñito? Dos días después me encontré con el niñito, yo leí en el periódico que la jóven señora había fallecido. Yo no me pude contener y salí a comprar rosas blancas, fui al velorio de aquella jóven....
  • Ella estaba sujetando una linda rosa blanca en sus manos, junto con la foto del niñito y con la muñeca en su pecho. Yo salí de ahí llorando, sintiendo que mi vida había cambiado para siempre.
  • El amor de aquel niñito por su Madre y hermana continúa grabado en mi memoria hasta hoy. Es difícil creer e imaginar que en una fracción de segundos, un borracho había acabado con todo lo que tenía este niño.
  • Ahora usted tiene dos opciones: 1. Mande este mensaje a todos sus conocidos 2. O borre este mensaje, y haga cuenta de que este mensaje no tocó su corazón. Si Ud. envía este mensaje, tal vez ayude a pensar un poco a aquellas personas que beben y salen manejando por las calles y ayude a prevenir los accidentes que ocurren especialmente en los feriados.
  • Preocupese un poco por las demás, antes de salir manejando bebido por las calles, y quite las llaves de estas personas si juzga necesario, Ud. estará salvando otras vidas y la suya también!
  • Que tenga una linda Semana!


  • Intente leer sin llorar from Antroposofia

    Hay momentos felices y tristes en la vida en los cuales es importante vivir cada momento de la mano de Dios...

    domingo, 19 de enero de 2014

    CARTA DE UN ÚLTIMO ADIOS...LA HISTORIA, PENSAMIENTOS, VIDA, CORAZÓN Y ALMA DE UNA PROTISTUTA.


    Vivía feliz con mis padres y mis 4 hermanos; dos hombres y dos 

    mujeres menores que yo.

    Aún recuerdo el fatal día que destruyó mi vida, faltaban dos día 

    para cumplir los 16 años.

    Estaba en el colegio y entra la directora y me lleva hasta su 

    oficina, para decirme que mis padres habían tenido un accidente 

    automovilístico, que habían fallecido de forma instantánea, me 

    desmayé y perdí el conocimiento , al despertar supe en ese 

    mismo instante que ya nada sería igual.

    A contar de ese momento se presentaron dos posibilidades... 

    Una el internado, en donde quedaríamos separados y quien 

    sabe si a lo mejor nunca nos volveríamos a ver...

    Dos: quedar a resguardo de una tía, hermana de mi padre...

    Opté por quedarnos con mi tía, ya que así estaríamos todos

    juntos.

    Todo iba bien, hasta que mi tía vendió la casa y todo lo que mis 

    padres habían comprado, una vez que ya no quedaba nada, 

    empezó a humillarnos y tratarnos de forma horrible que nadie se

     merece.

    Cuando cumplí la mayoría de edad, le dije a mi tía que me iría a 

    trabajar a la capital para terminar mis estudios y enviarle dinero, 

    para la alimentación de mis hermanos.

    Una vez en la capital, conocí a una amiga y me llevó a vivir con 

    ella en un cuarto que rentaba, con la condición que en cuanto 

    pudiese le ayudara con la renta.

    Comencé trabjando en un local de comida rápida y con lo que 

    ganaba no alcanzaba para todo lo que tenía que gastar en la 

    renta, los estudios y mis hermanos.

    Un día a la salida  de mi trabajo, me esperaba un señor que iba en

     forma frecuente a comer o servirse algo al local, en forma muy 

    amable se ofreció a llevarme a casa en su automóbil, dude unos 

    instantes  ya que solo lo había saludado un par de veces, aunque

     siempre esperaba que yo lo atendiese, igual accedí, dialogamos 

    bastante y así sucesivamente se repitieron los diálogos 

    entablando una amistad y luego una relación de amor, en la cual 

    sin darme cuenta me enamoré perdidamente.

    El comenzó a ayudarme con los gastos y a darme en el gusto en 

    todo.

    Volví a sentirme feliz, ya que rentamos una casa grande y traje a 

    mis hermanos a vivir conmigo.

    A todo esto, el era una persona mayor, pero yo lo amaba y no me 

    importaba, el tenía tres hijos grandes que vivían con la mamá ya 

    que el vivía solo hasta que nos conocimos, pero la felicidad no 

    podía ser eterna y la fatalidad nuevamente se presentaba en el 

    camino de mi vida, ya que mientras el estaba trabajando en su 

    oficina, tuvo un paro cardiáco y no logró llegar vivo al hospital.

    Nuevamente el mundo se me vino encima, con mis hermanos 

    estudiando, una renta muy cara que pagar y con el corazón 

    destrozado por la perdida de mi único y gran amor de mi vida...

    Aún no terminaba mis estudios y con un sueldo miserable, no 

    tenía alternativas.

    Una compañera de universidad, estaba al tanto de mi situación, 

    me invito a trabajar con ella en su departamento como 

    acompañante de turistas extranjeros, no teniendo más 

    alternativas,ya que estábamos a punto de quedar en la 

    calle y sin comer, acepté y así fueron mis primeros pasos 

    en la prostitución, eso si, siempre escondida de mis 

    hermanos...Solo deseaba que ellos no pasaran

     necesidades ni sufrimientos y menos vergüenza.

    Pasaron varios años, ya abituada a la rutina indeseada de tener 

    intimidad con cada individuo jamás imaginado y a todos los

    horrores que pasé, que solo Dios, y yo conozco y que no 

    relato como un intento de olviarlos, y   como ya no era tan 

    joven, tuve que rentar un departamento con varias amiga de

     "profesión" y recibir clientes ya no seleccionados sino esperar

     a los que llegasen.

    Cada día, me sentía mas indigna y despreciada lo que me hacía 

    sentir,  que se me secaba el alma, muchas veces quería llorar de 

    dolor, tristeza y amargura, pero de tanto llorar ya no brotaban 

    lágrimas de mis ojos es como si se hubiesen secado.

    Debido a los altos costo que significaba la mantención de mis

     hermanos, la casa y los estudios, no logré terminar mis estudios

     en la universidad, por lo que me estaba haciendo un camino 

    perpetuo en esta indeseable labor, en la cual inconscientemente

     se va introduciendo en el organismo el alcohol y algunas 

    drogas, lo que termina de dejar en el suelo cualquier intento de

    subir la autoestima, de buscar alguna salida y avanzar por otro 

    sendero...

    A veces pienso que el haber nacido teniéndolo todo, no me 

    permitió ver mas allá de lo que conocía.

    Aun así, con todas las desventajas había que seguir viviendo y

    trabajando, fue en uno de esos día que conocí a un ser Divino,

     bueno lleno de amor y bondad, que no le importó ni cuestionó

     mi situación, pues se había enamorado de mi y lo único que 

    deseaba era hacerme sentir feliz y valorada como persona, me

     sentí feliz, pero al mismo tiempo, fue como verme mi vida en un

     espejo, y me vi; sucia, inmoral e indigna de responder a todo lo

     hermoso y positivo que deseaba entregarme, y yo lo tenía frente

     a mi; y con todo el cariño que sentí por el, le cerré la puerta a 

    toda ilusión, a toda posibilidad, y de verdad les digo  lloré, y con

     dolor de mi corazón, sabiendo que esa era mi última y única

    posibilidad de ser feliz y buscar una vida mejor, lo tuve que dejar

    ir, por su propia felicidad,  ya que en más de una ocasión en que 

    andaba de compra, me topaba con clientes que de una u otra 

    forma me hacían ver o sentir la labor que ejercía y no habría

    soportado una vergüenza así para un lindo ser como el.

    Pasaron varios años y mis hermanos en estos momentos cada 

    uno tiene su hogar propio,  están bien y viven feliz.

    Había querido obviar una triste experiencia de vida, que me 

    produjo vergüenza y dolor , que creo que ha sido lo que 

    terminó de acabar con lo poco que quedaba dentro de mi...

    ese día pasa a ser  el ultimo dolor de mi alma y el ultimo hálito

     de esperanza de vida que quedaba en mi...Ese día, en que 

    entra un cliente al cuarto y sentí exactamente lo mismo que 

    cuando me comunicaron la muerte de mis padres...Ahí frente

     a mi... mirándome con ojos desorbitados e incrédulos, no se

     si con vergüenza, desprecio o asco, solo se que eran los ojos 

    de mi hermano, asesinandome con la mirada, los segundos se 

    hicieron eterno mientras me miraba impávido, fue lo último que

     vi en ese momento, ya que me desmayé y cuando volví a estar

     consciente no me atrevía a abrir los ojos por vergüenza de 

    verlo frente a mi en esas circunstancias, cuando por fin me 

    atreví a ver, mi hermano se había retirado con llanto en los 

    ojo me dijeron.

    No me quedó mas alternativa que juntar a los cuatro y contarles

    toda la historia, no esperaba que agradeciesen, sino que

    perdonaran y comprendieran que todo lo hice por ellos, 

    infelizmente para mi , solo recibí desprecio y el nunca mas 

    queremos verte...

    Ahí me arrancaron el corazón, el alma y la vida, por lo mucho

     que los amaba a ellos y mis sobrinos: eran mi vida, eran el 

    último soplo de vida que me sostenía, porque hoy ya no tengo

     vida, solo soy un cuerpo que se mueve por la inercia de la 

    asquerosa vida que me tocó o elegí vivir; vivir, gracias al 

    destino, porque a Dios, no puedo culpar, ya que nunca lo 

    sentí cerca de mi, y no por Él, sino por mi falta de fe, que 

    creo nunca la tuve.

    A veces pienso y lloro a escondidas las últimas lágrimas 

    que aún me quedan, todo abría sido diferente si mis padres

     siempre hubiesen estado presente en nuestras vidas, pero

     no fue así y hoy siento que me queda poco para decir adiós

     a una vida que solo fue vida hasta antes de cumplir los 16.

    Aún me queda una milésima esperanza que mis hermanos

     recapaciten y perdonen...

    Hoy al escribir esta carta, estoy diciendo adiós a una vida 

    que nunca fue mía, donde mi cuerpo nunca lo sentí mío, 

    solo tenía vida mi espíritu y mi alma, lo demás funcionaba 

    por inercia.

    Con esta palabras que salen de mi alma como un grito 

    desesperado por todo lo vivido, quiero pedirles a todos

     quienes logren leerla que...No juzguen a los demás por

     sus vidas por su trabajo, ni por nada, nadie sabe porque

     esas personas están ahí, o llevan una vida que condena

     la sociedad: en cada persona hay un corazón, un alma 

    que sufre... antes de juzgar es mejor callar y si es posible 

    ayudar, hay muchas como yo que que no han logrado 

    soportar el dolor, el sufrimiento, el desprecio y la vergüenza,

     y se han quitado la vida.

    El que yo esté escribiendo esta carta, tiene mucho que ver con el 

    último visitante de mi cuarto y no lo llamo cliente, porque no lo 

    fue, el entró con el único propósito de ayudar y aún recuerdo 

    sus palabras: Que no te importe lo que has pasado, lo justa e

    injusta que a sido la vida contigo, lo bueno o malo que has 

    hecho, si te sientes culpable o no por las condiciones de 

    vida actual.

    Acércate a Dios me dijo: solo así tendrás paz en tu alma, 

    entrégale a Él, tu carga y de lo que tengas que pedir perdón

    hazlo, Él, siempre perdona y te entrega el amor que necesita

    tu corazón y esto no tiene que ver con religión; sino tu verdad

     y sinceridad con Dios.

    Esas palabras me han hecho reflexionar de la determinación que

     tenía en mente para mi vida y pienso que fue un ángel enviado 

    por Dios, para salvar mi vida y mi alma.

    Así como esta persona salvó mi vida con sus palabras de 

    aliento...

    Así también ustedes pueden salvar una vida con solo guardar 

    silencio o entregar un mensaje positivo relacionado a Dios.

    Esta carta la he escrito en forma anónima, para no involucrar ni 

    perjudicar a nadie, pensé hacerla con nombres ficticios, pero a 

    veces hay coincidencias muy similares en esta vida...

    Solo deseo que antes de juzgar tomen conciencia y reflexionen 

    del daño que pueden causar.

    Escribí esta carta hace unos años atrás, en uno de los momento

     mas critico de mi vida, en donde mi existencia colgaba de un 

    hilo... el cual estuve a punto de cortar.

    Hoy gracias a Dios, en quien puse toda mi fe, he salido adelante; 

    trabajo en una oficina de una importante empresa, terminé mis 

    estudios con unos cuantos años a cuesta y lo más importante 

    y que es; lo que me ha devuelto el deseo de vivir es el que: mis

     hermanos al ver el gran cambio de mi vida y tras de mucho 

    dialogar y reflexionar entre ellos...lograron entender y 

    comprender que había postergado mi vida y mi felicidad 

    por ellos, porque estuviesen juntos y fuesen felices.

    Por lo que ahora están haciendo todo lo posible por restituír 

    el sacrificio hecho por y en beneficio de ellos.


    Ahora al despedirme, quiero dejarles un mensaje a todo/as 

    quienes estén pasando por momentos de: tristeza, soledad,

     dolor, el desprecio de la sociedad, y piensan que ahí se 

    acaba el camino, que ahí se acaba la vida... Con mi historia

     de vida, con fe en Dios, y con valentía, se puede cambiar 

    el destino, se pueden vencer los miedos, se puede volver 

    a soñar, se puede, volver a vivir y ser feliz...

    A quienes lean mi historia, les doy las gracias y solo les 

    pido que reflexionen y ayuden a quienes lo están 

    pasando mal.

    miércoles, 14 de septiembre de 2011

    LA TRISTE Y DOLOROSA HISTORIA VIVIDA POR ISABEL UNA ADOLESCENTE DE 15 AÑOS.









    Esta es la historia de una joven la cual tuvo una vida muy dura y después de tantos años vuelve a encontrar la paz que tanto le faltó durante parte de su vida. En el año 2010, esta joven llamada Isabel teniendo 15 años creía estar enamorada de un joven mucho mayor que ella, él se llamaba Emmanuel tenía 24 años aunque él sabía que estar con Isabel era un error su corazón le decía que en ella había encontrado el amor o creía que ella cambiaría su vida para siempre, de hecho, lo hizo, pero no de la manera que él se imaginaba.
    Se conocieron un día de lluvia, iban solos caminando cada uno por su lado, pero el destino unió sus caminos de una manera muy inesperada. Él caminando sin rumbo, ese día había perdido un familiar muy querido, iba llorando desconsoladamente y ella con su inocencia se paró frente a él y le tendió su mano invitándolo a caminar en su compañía, él aceptó y sin razones la abrazó, el amor que se encontraba en el aire los había unido, sintieron una magia que nunca habían sentido el bichito del amor los había picado.
    A partir de ese encuentro nunca más se volvieron a ver, pero un día el destino los volvió a unir, Isabel se lo encontró en la escuela, al parecer este hombre había entrado a trabajar allí de profesor de historia, ella sorprendida al verlo va y lo saluda, Emmanuel se sorprende al verla pero le agrada ese reencuentro.
    Desde ese momento, la vida de ambos empezó a cambiar, creían estar enamorados, pero había algo de esa relación que no era correcto, y eso era que él estaba casado y vivía con su mujer, a Isabel no le gustaba nada compartir a Emmanuel con otra, pero el amor pudo más. Un día Emmanuel le plantea a ella que quiere que se vean fuera de la escuela, él le pide que se ratee para poder llevarla a su casa, ya que por la mañana su mujer no se encontraba allí.
    Ella acepta su invitación y va a la casa, en este lugar ella pierde su virginidad, toda su inocencia se estaba yendo, ella estaba creciendo.
    Después de ese acto que cometió Emmanuel dejó de hablarle, ella llorando desconsoladamente buscó reparo en sus amigas, ellas no saben qué hacer porque no pasaron por lo mismo que Isabel. El susto ahora era mayor, Isabel tenía un atraso, su vida estaba cambiando porque una nueva vida estaba creciendo dentro de su cuerpo de 15 años.



    El día que se confirmó su embarazo ella corriendo va a contarle a
    Emmanuel que un hijo iba a tener, pero él al recibir la noticia se va sin decirle una palabra. Isabel ahogada en llanto les cuenta a sus padres la noticia, ellos enojados y decepcionados de sus actos deciden que lo mejor iba a ser que se vaya, que abandone su casa porque ellos no querían saber nada con la noticia que su hija les había confesado.

    Ella sin lugar a donde ir decide pedir ayuda a sus tíos, ellos la reciben y le dan todo su apoyo. Todo su embarazo lo pasó muy mal, tuvo pérdidas que ponían en riesgo su vida y la vida de su bebé que todavía sin nacer ella amaba desconsoladamente.
    Llegó el día en que iba a dar a luz a su pequeño bebé, Emmanuel aparece después de nueve meses y le pide, por favor, que no le diga a nadie que este bebé era suyo, porque no quería que su mujer se enterara que estuvo con otra y mucho menos que iba a tener un hijo, prometió estar presente pero entre sus palabras se oía que desde ya se encontraba ausente. Isabel tuvo a su bebé, ansiosa por verlo los directores del hospital le informan de que su bebé había sido robado, ella desesperada busca y llama a Emmanuel, este no contesta ni aparece, lo cual suponía que él se había llevado a su hijo.
    Cuando salió de la clínica lo primero que hizo fue buscar a Emmanuel, él desapareció, en su casa ya no vivía más, no tenía donde buscarlo, así que hizo la denuncia por la desaparición de Thiago Luciano Suárez, su pequeño bebé que aún no pudo tener en sus brazos.
    Su búsqueda empezó a ser la razón de su existir, ese hijo que había tenido había cambiado su vida, pero el no tenerlo era aún más desesperante, con sus 15 años ella emprende un viaje del que nunca volverá hasta no encontrar ese pequeño ser que tanto cambió su vida y que sin él, ella no tiene razón para vivirla.
    Emmanuel, era el responsable de la desaparición de Thiago, él fue quien lo sacó de los brazos de su madre para darlo en adopción a una familia que vivía en el sur, la razón de su actuar fue que tenía miedo que su mujer y toda su familia se enterara que estuvo con una chica mucho menor que él y mucho más miedo le daba era que se descubriera que juntos habían tenido un hijo.
    Igualmente su cobardía era lo que más lo hacía sentir mal, después de abandonar a su propio hijo la angustia lo estaba consumiendo, esa desesperación por esconderse lo hizo caer en una depresión que sólo él entendía, pero su familia aún no comprendía porque se quiso mudar con tanta rapidez, él se encontraba en el sur también, pretendía que Isabel nunca lo encontrara porque presentía que ella ya se había dado cuenta que él había sido el responsable de la desaparición de Thiago.
    Isabel, no paraba de buscarlo pero siendo menor era muy difícil que las autoridades la escucharan, sus tíos como no eran sus tutores legalmente tampoco la podían ayudar así que no le quedó otra opción que ir en busca de la ayuda de sus padres, después de tantos meses sin establecer contacto el miedo que nacía en Isabel era indescriptible, ella tenía miedo que no la quisieran ayudar pero eso no pasó, es más todo lo contrario ellos se mostraron dispuestos a ayudarla y le pidieron perdón por haberla echado así aquella vez cuando ella les dio a conocer su embarazo.
    Los padres de Isabel contrataron una abogada amiga para poder buscar a Emmanuel ya que casi no había dudas que él se lo había llevado.
    El tiempo pasaba, Thiago crecía junto a una familia que no era la suya, sin saber que toda su verdadera familia lo buscaba sin descanso.
    En cambio, Emmanuel pensaba que era lo correcto, sin detenerse a razonar que no era así, el mejor lugar para Thiago era estar junto a su madre Isabel que por su culpa ella estaba sufriendo la ausencia de su pequeño hijo.

    Pasaban las horas, pasaban los días, pasaban los meses los años sin tener noticias de Thiago, a pesar de todo Isabel no perdía las esperanzas de que algún día iba a encontrar a su hijo. Llegó el día del reencuentro con Emmanuel, él fue capturado por la policía en un comercio del sur y fue trasladado hacía Buenos Aires. Allí se reencontró con Isabel ella sentía todavía aprecio hacia él, hasta el momento que confesó que él había sido el responsable de todo, a partir de ese momento Isabel borró todo sentimiento que podía sentir dentro de su corazón.
    A pesar de que Emmanuel confesó la verdad, no sabían dónde estaba Thiago porque cuando lo dejó, no se preocupó por averiguar a donde lo llevaban, él lo dejó y no supo más de él. Isabel cada vez se sentía peor, por eso pidió hablar con él a solas para preguntarle por qué le arrancó de los brazos a su hijo, por qué regaló a su propio hijo, ella se preguntaba eso todos los días y a cada hora, tuvo la oportunidad de preguntárselo pero él, sólo decía que por miedo.
    La justicia no pudo hacer nada en contra de él, porque por más que allá confesado, quieran o no tenía derechos porque era el padre y no lo pueden juzgar por ello. Los que sí hicieron fue meterlo preso con fianza por haberle mentido y arrebatado el hijo a la madre, pero su fianza fue pagada y él quedó en libertad. Isabel después de estas noticias estaba indignada, no podía creer que después de lo que hizo estuviera tranquilo como si nada.
    Una mañana, Isabel estaba saliendo de su casa cuando de repente Emmanuel, la espera en la esquina para decirle lo muy arrepentido que se encontraba y que quería ayudarla a encontrar a Thiago, porque en definitiva también era su hijo. Isabel acepta la ayuda aunque no lo perdona y le aclara que una vez que lo encuentren él no iba a tener el derecho, de parte de ella, para ver a Thiago.
    Emmanuel acepta sus condiciones porque no siente la necesidad de verlo, porque nunca quiso tener ese hijo, y menos ahora que su matrimonio se había destruido a causa de todo lo pasado, su mujer se enteró y no pudo perdonarlo, él siente que la vida no tiene sentido ya, pero quiere reconstruirla, aunque se siente culpable por haber hurtado el bebe y haberlo dado en adopción sin la autorización de la madre y siente que eso no lo va a dejar dormir en paz, por eso tomó la decisión de ayudar a Isabel a encontrar a ese nene ya de 3 años.
    La búsqueda es cada vez más profunda, Isabel está con más esperanzas que nunca, ella estaba segura de que iba a encontrar a su hijo. Isabel y Emmanuel, se sentaron un día y hablaron claramente, ella le confesó que estuvo muy enamorada de él y le planteó que no comprendía por qué hizo semejante cosa, él en cambio le confesó que sintió algo fuerte por ella pero que no era más que algo pasajero,
    también le dijo que después de haber hecho el amor con ella entendió que esa relación era algo imposible algo que no estaba bien por eso decidió terminarla pero que ese hijo arruinó todo, ella en cambio le decía que Thiago había cambiado su vida, pero, para bien porque verdaderamente lo amaba como nunca va a volver a amar y le recriminaba que por su culpa ella no lo tenía y que sentía un vacío inmenso. Emmanuel se quebró y empezó a llorar como nunca había llorado en su vida, su arrepentimiento Isabel lo sentía pero eso no era suficiente para perdonarlo. 
    Una llamada impacta a Isabel, al parecer su hijo había sido sacado del país y la abogada le explicó que ahora era casi imposible de encontrarlo y más imposible era ya que Thiago fue adoptado ilegalmente lo que quiere decir que no había registros de quien lo adoptó y mucho menos donde lo llevaron. Isabel se sintió devastada esta noticia la abrumaba, el pensar que nunca volvería a ver a su pequeño hijo, la hizo odiar mucho a Emmanuel.
    Éste, se sintió muy culpable y no se lo pudo perdonar, tuvo tres intentos de suicido hasta que lo logró, él dejó una carta explicando cada uno de sus sentimientos:



    Isabel:
    Sé que esta carta es en vano porque vos nunca me vas a perdonar lo que te hice, de hecho, ni yo logro perdonarme por eso hago lo hago fui muy estúpido al pensar que ese hijo me arruinó la vida. No me voy a cansar de pedirte perdón aunque sé que nunca lo voy a tener yo te lo sigo pidiendo, perdón.

    Aunque no me creas te quise mucho y tuve mucho miedo al pensar que mi vida cambiaría con ese hijo que no buscamos, yo admito que siempre soñé con tener un hijo pero no así, y menos con vos, porque eras una nena, bueno sos una nena todavía para mí, una nena madre eso es lo que más me duele que te arruiné la vida, vos no tenías la culpa de nada, yo te incité a que hicieras lo que hiciste a que te jugaras por mí, pero yo como te darás cuenta no valía ni valgo la pena.
    Perdóname por todo, te pido perdón por haberte robado la adolescencia, la vida y a nuestro hijo, no me canso de decirte que me perdones aun te sigo queriendo aunque no me lo creas, te deseo una vida llena de felicidad y ojalá que logres encontrar a Thiago

    Muchos besos perdóname. Emmanuel.

    Isabel no paraba de leer esa carta que tanto la impactaba, aunque ella lo odiaba algo en su interior decía que a pesar de todo lo perdonaba, pero aún no lograba decirlo en vos alta porque perdonar a la persona que te robó lo que más amas es muy difícil de aceptar, pero ella sintió que verdaderamente se arrepintió por eso se suicidó pero también lo veía como un cobarde por quitarse la vida así, y las ganas de perdonarlo se iban cada vez que lo pensaba de esa manera.

    Ella se resignó a encontrar a su hijo, aunque en su interior una gotita de esperanza quedaba. Empezó a rearmar su vida, los años pasaban, Isabel logró formar una familia, esa familia que tanto deseaba.
    Fue mamá por segunda vez y ese hijo le llenó parte del vacío que sentía por perder a su pequeño bebé años atrás, tuvo una nena a la que llamó Isis Luciana Benítez.

    Esta hija que tuvo, con su marido Esteban, llenó mucho su vida aunque pasaron 15 años de la desaparición de Thiago la investigación todavía seguía aunque casi nadie tenía conocimiento de ello. Una noche llaman a la casa de Isabel y le dan la noticia de que encontraron a Thiago, ella sorprendida abrazó a su marido y le dio la noticia, él lleno de felicidad la llevó al lugar del encuentro.
    Cuando llegaron, se encontraron con un adolescente llamado Lucas, Isabel lo abrazaba y no podía creer que al fin lo había encontrado, al parecer Thiago vivía en una familia de mucho dinero y no le faltaba nada, mucho menos cariño, como era pensado Thiago no creía mucho lo que le decían y pedía a gritos que se quería ir con su familia, que para él Isabel no era su mamá y le pedía perdón, pero él decía que no tenía la culpa que los hayan separado, él era solamente un bebé que fue robado de las manos de su madre y fue dado en adopción a otra familia, y aunque a Isabel le duela Thiago es su hijo de sangre pero no del corazón, para él, ella es una completa desconocida.
    Isabel lloraba a mares y decía ¿por qué me pasa esto? ¿Por qué te arrancaron de mis brazos? Thiago, hizo algo que la calmó, le dio un fuerte abrazo y le dijo que a pesar de todo él la iba a seguir viendo pero que no pretendiera que la llame mamá porque él ya tiene una mamá y aunque duela esa es la verdad.
    Isabel logró encontrar a su hijo, pero lamentablemente el bebé que perdió, creció y le dio a entender que la quiere seguir viendo pero que para él nunca va ser su mamá, esto a Isabel le dolió mucho pero logró salir adelante con la fuerza que le daba su pequeña hija de 3 años, ella si la llamaba mamá y eso a Isabel la llenada de felicidad.
    La vida le dio golpes pero un día supo recompensarla, aunque sufrió mucho también tuvo muchas oportunidades de reír, aunque el destino le jugó una mala pasada también supo llenar esos espacios vacíos que llevaba en su interior. Cuando cometes errores, los errores se te vuelven en contra, Isabel cometió un error muy grande que fue enamorarse de un hombre prohibido, este hombre llamado Emmanuel arruinó parte de su vida por la cobardía que lo rodeaba, por la maldad que tuvo al arrancar a un bebe recién nacido de las manos de su madre.
    Y aunque Isabel nunca lo perdonó, tampoco entendió las razones de sus actos, ese bebé que le cambió la vida la hundió en un profundo dolor al perderlo, que hasta el día que muera llevará en su corazón; a pesar de que ahora tiene razones para vivir, ese dolor no la deja dormir, ojalá algún día Isabel pueda salir de ese profundo dolor que le causó ese hombre que tanto la lastimó, ella es fuerte y va a poder salir, la fuerza que ella tiene nadie la logrará sentir, ella es una verdadera luchadora, luchó contra el mundo cuando estaba en su contra y logró ganar batallas que nadie sería capaz por eso y mucho más Isabel tiene que dormir en paz.

    Ojalá todos lleguen a reflexionar de la misma manera que yo reflexioné
    Colaboración de Pala

    Al publicar esta historia de vida, es con el propósito de llamar a reflexionar y que sirva de enseñanza para las(os) adolescentes, que ante las decisiones difíciles siempre hay que poner en una balanza los pro y contra de cada acción y decisión  que se tome, para no vivir hechos lamentables a futuro.
    El camino de la vida está creado por etapas y tiempos, y son etapas que hay que vivir y disfrutar al máximo, porque cada etapa que se pasa ya no tiene regreso y una de las etapas mas hermosas son la infancia y la adolescencia, y lo ideal es que nadie pierda lo hermoso que es vivir cada etapa.
    Los padres tienen el deber, la experiencia que les a dado la vida, y el amor para apoyar a los hijos cuando ellos, por cualquier circunstancia, hayan cometido errores,  se sientan desvalido, desorientado, o desamparados, mantener siempre un diálogo afectivo, no interrogativo, dando la confianza al adolescente a desahogarse y sentirse amados, y sientan la seguridad y certeza de confiar en los únicos que deben confiar que son sus padres.
    Todos los seres humanos cometimos errores, unos mas otros menos, unos mas graves, otros mas leves y aún así Dios nos perdona y nos da la oportunidad de corregir y arrepentirnos manteniendo siempre las puertas abierta para entregar su amor.

    A todas(os) los que estén pasando por momentos difíciles, crean y tengan fe en Dios quién con su gran amor protege y calma el dolor de los afligidos solo abre tu corazón y dile que el haga su voluntad porque Él conoce lo que sucede con cada ser.