Seguidores

Buscar este blog

SEGUIR ESTE BLOG

Translate

CON CARIÑO PARA TI.

lunes, 9 de junio de 2014

REFLEXIÓN CON IMÁGENES Y POWER POINT... EL HOMBRE QUE QUISO SER MUJER...



  • Un hombre estaba harto detener que ir a trabajar todos los días y que su esposa se pudiera quedar en casa. EL HOMBRE QUE QUISO SER MUJER...
  • Quería que ella viera por lo que él pasaba todos los días, así que rezó: "Señor: Yo voy a trabajar cada día, durante 8 horas mientras mi esposa se queda en la casa tranquilamente. Quiero que ella sepa por lo que tengo que pasar todos los días, entonces permíteme cambiarde cuerpo con ella por un día. ... Amén".
  • Dios, en su infinita sabiduría le concedió el deseo al hombre.
  • A la mañana siguiente, se despertó como mujer. Se levantó, hizo el desayuno para su cónyuge, despertó a los niños, sacó su ropa para ir al colegio, les dió desayuno, empacó los almuerzos, los llevó al colegio, volvió a casa, recogió la ropa para la lavandería y la llevó. En el camino paró en el banco a hacer un retiro y fue al supermercado a comprar víveres.
  • Entonces regresó a casa, guardó los víveres, hizo los cheques para pagarlas cuentas y cuadró la cuenta del banco. Limpió la caja del gato y bañó al perro. Para entonces ya era la 1 P.M. y corrió a hacerlas camas, puso la ropa sucia en la lavadora, sacudió, aspiró, lavó el baño, barrió y trapeó el piso de la cocina.
  • Salió coriendo a recoger  a sus hijos en el colegio, y tuvo una discusión con ellos de vuelta a casa. Sacó leche y galletas para los niños y los organizó para que hicieran las tareas. Puso la tabla de planchar y se puso a planchar mientras veía televisión.
  • A las 4:30 empezó a pelar papas, lavarlas verduras para la ensalada, adobó la carne, y puso el arroz a cocinar. Cuando su cónyuge llegó preguntando por la comida, ésta ya estaba lista y servida. Después de comida, limpió la cocina, lavó los platos sucios, sacó la ropa de la lavadora y la puso a secar. Bañó a los niños y los acostó.
  • A las 9 P.M. estaba exhausto aunque no había terminado todavía sus quehaceres, se fue a la cama donde estaban esperándolo para hacerel amor, lo cual logró hacer sin quejarse. A la mañana siguiente se despertó e inmediatamente se arrodilló al lado de la cama y dijo, "Señor, yo no sé en qué estaba pensando. Estaba muy equivocado al envidiar a mi esposa por poder quedarse en casa todo el día. Por favor Señor, por favor, vuélvenos a cambiar".
  • El Señor, en su infinita sabiduría, contestó :
  •  "Hijo mío, creo que has aprendido la lección y será un placer para mí volver las cosas a como estaban antes.”
  • Sin embargo, vas a tener  que esperarnueve meses. Anoche quedaste embarazado".

Ser ama de casa no es tan fácil como se ha querido hacer ver “¡qué suerte tienes de estar en la comodidad de tu casa, sin que nadie te mande!”, pero poca o ninguna atención se le pone a lo que la mujer enfrenta, los riesgos a su salud física y mental. Es considerable el estrés, el aislamiento y muchas veces la separación del cónyuge, muchas son las causas que pueden provocar un trastorno de salud en el ama de casa, la rutina, el trabajo no reconocido, desagradecido y no valorado. Conviene también tomar en cuenta la actividad física dentro del hogar.
La mujer ama de casa debería incorporar actividades que le haga sentirse cómoda y satisfecha consigo misma, tratar de disminuir el trabajo de la casa, compartiendo las labores  con los demás compnetes del hogar... aceptar sus propios limites, revisando constantemente la autoestima y trabajar en ella.

El Hombre que Quiso Ser mujer from pazpormexico
”Tus bellas manos, tu dulce voz, y tu linda mirada hace que mi 

vida sea especial, eres una princesa y no tengo palabras para 

agradecer y homenajear, la belleza de tu alma, todo ese bello 

amor que hay en ti y todas tus virtudes... lo que deseo es que 

descanses que seas feliz, porque eres un hermoso  ángel”... 

Convertida en mujer que Dios mando a este universo...

lunes, 7 de abril de 2014

CARTA Y PENSAMIENTO A UNA AMIGA CON CARIÑO Y LINDAS IMÁGENES DE AMISTAD CON MOVIMIENTOS PARA COMPARTIR.


Hola amiga:

En honor a los años que nos conocemos, te escribo 
esta carta de amistad para hacerte saber los buenos 
sentimientos que te prodigo dentro de mi corazón.

Supiste día a día ganarte mi confianza, hacerte 
compañera de los sinsabores, cómplice de las 
alegrías. En un mundo de indiferencia y envidia, 
logramos juntas edificar un mundo perfecto, un 
oasis sagrado en el que pudiéramos ser nosotras 
mismas y descansar en la confianza y la comprensión. 
A pesar de las turbulencias defendimos con entereza 
nuestro lugar. No cedimos ante los compromisos, la 
falta de tiempo, el trabajo. Siempre pudimos encontrar 
un momento en el que nos reuniéramos a compartir 
nuestras experiencias. Y eso es importante, 
importantísimo.

Cuando miro alrededor y veo lo difícil que se hace la 
vida, lo empinada que es la cuesta, sonrío por dentro 
pensando no estoy sola, tengo una gran amiga en la 
cual apoyarme. La verdad es que hay ciertos trayectos 
de la vida que no hubiera podido transitarlos sola. 
Tuve momentos de franca desesperación en los que 
tu mano salvadora llegó justo a tiempo, o en los que 
tus palabras de aliento sirvieron para que no cayera.

Hoy, mirando hacia atrás, me maravillo de esas 
experiencias, casi lloro con nostalgia y admiración 
por tu fortaleza y dedicación. No sé cuánta gente 
podrá decir esto de otra persona, ojalá que muchas, 
pero lo que en realidad siento es que no existen 
demasiadas personas como tú en este planeta y 
agradezco a Dios que te haya puesto en mi camino.

Si hay algo divino en los seres humanos es la 
capacidad de apiadarse, de ayudar, de levantar 
al caído y eso es lo más maravilloso que puede 
haber sobre la tierra. Lo más maravilloso para el 
que practica la amistad tanto como para el que la
recibe. En mi caso me hizo darme cuenta que no 
estaba sola en el mundo, que es tal vez uno de los 
mayores sentimientos de desolación que pueda 
existir.
No sentirse sólo es ser feliz, es sentirse protegido, es 
saber que a alguien le importa lo que te esta 
sucediendo. 
Piénsalo por un instante, ¿no es increíble?...
Parece algo sencillo pero en realidad es de una 
profundidad y una complejidad insondable. Hay 
muchas personas solas y sería estupendo que 
comprendieran que un gran amigo es una fuente 
inagotable de amor y calor.

 Y que más vale prestarle atención a eso que a 
cualquier otra cosa en la vida pues ¿Qué clase 
de vida tienes sino aún en medio de la riqueza? 
Hacer un culto de la amistad es la obra más 
grande que puede emprender un hombre y eso 
es lo que hemos hecho nosotros. 
Sembrar, cultivar y dejar que florezcan miles de 
momentos mágicos.

Hoy pensé en ti, tal y como hago a diario. Me hiciste 
creer en aquello que creía perdido o creía no era para 
mí; el derecho a una amistad como la tuya. Hemos 
llorado y reído juntas hemos suspirado de alegría y
de emoción no importando la ocasión. Tus palabras 
han sido las que han abrazado mi alma en noches 
de soledad y desconsuelo. Me enseñaste que las 
lágrimas de vez en cuando son buenas y que con 
ellas aprendemos a purificar nuestra alma y espíritu.

Demostramos que una verdadera amistad no 
conlleva necesariamente años, sino que se forma 
de momentos y experiencias especiales como las 
que tú y yo hemos compartido en poco tiempo. 
Me demostraste tu cariño siempre que podías. 
Me enseñaste a quererte de manera sin igual y a 
conocerte cada día más.

No importa que estemos lejos, nuestra amistad 
trasciende las barreras y desafía la distancia. 
No necesitamos decir una palabra cuando algo 
sucede pues nuestro silencio nos delata y es 
nuestro corazón el que por nosotras habla. 
Eres increíble, especial y por eso hoy te digo 
que conmigo siempre puedes contar. 
Sólo recuerda el no dudar, que eres mi gran 
amiga del alma.


Me gustaría escribirte algo que hice hace un año, 
cuando estaba en la secundaria pues tuve una
mala experiencia, dice algo así como lo siguiente:

Yo le pregunté a la vida...
¿Por qué se debe vivir?
- ella me respondió:
Se debe vivir, por vivir.
No estando convencida, yo le volví a preguntar:
¿Para qué se debe vivir?
- ella me contesto:
-Entonces vive... Para amar.

Igual no me comprendes del todo, igual seguro 
que yo tampoco te he entendido del todo, pero 
quiero que sepas que de la misma forma que 
cuando estamos contentos, nos gusta que nos 
acompañen nuestros amigos, esos amigos, ¿si
lo son de verdad?, también quieren acompañarnos 
cuando nos encontramos tristes, cuando la vida 
nos da las bofetadas de vez en cuando… 
Tenemos que aprender de eso, una noche me 
dijiste que te habían dicho que la vida es dar 
y recibir, que igual que nos gusta dar cuando 
nos apetece, también debemos de aprender 
a recibir cuando nos quieren dar.

Si somos receptivos igual recibimos alguna 
bofetada de más, pero seguro que también 
recibimos alguna muestra de cariño que no 
recibiríamos si tuviéramos las murallas continuamente 
cerradas; si necesitamos ayuda en algún momento,
 también debemos de aprender a pedir esa ayuda 
que nos es vital, no debemos de despreciar las 
cuerdas que nos tiende la vida, algunas de ellas 
seguro que se rompen, pero otras se fortalecen 
con el uso. Si una se rompe surgen otras, nunca 
estamos "Solos ante el peligro".

En tu vida muchas veces has cometido errores, ¡claro! 
Como todos, pero tu conciencia, la capacidad de amar 
que tienes, te obligaba a hacer las cosas que has hecho, 
nunca te arrepientas de nada de lo que has hecho, ni de 
nada de lo que has dejado de hacer. Toda forma parte 
de ese largo espiral que significa vivir, saborear la vida 
instante a instante, unas veces alegre, otras triste, a 
veces apático, a veces exultante, pero así es la vida. 
No te arrepientas nunca, de nada.

Que sea tu conciencia, los valores que aprendiste 
desde la cuna, los que guíen tu forma de enfrentarte, 
si enfrentarte, a los problemas que la vida presente 
ante ti. 
Ten en cuenta una cosa que alguien dijo un día: 
Lo importante de la búsqueda no es encontrar, es 
que si buscamos estamos vivos, lo importante de 
la búsqueda es nuestra ansia por hallar respuestas 
a los problemas que se nos presenten; lo de menos 
es hallar la respuesta, porque la vida siempre nos 
va a presentar nuevos interrogantes.

Te quiero decir muchas cosas por medio de esta 
carta y sinceramente te las mereces... ¡Tu amistad 
vale mucho! Te quiero decir que si mañana dejo de 
existir, te observaré en el cielo, te cuidaré y, sobre 
todo, abogaré por aminorar tu sufrimiento. 
Te quiero decir que si dejas este mundo, Dios no lo 
quiera, te recordaré, siempre te voy a querer y cada 
noche hablaré contigo.

Quiero que sepas que te quiero mucho y eso es 
algo muy importante para mí, ya que hay veces 
que uno cree que no es conveniente decirlo por 
cualquier razón. Sé que debí decirte antes cuánto 
te aprecio, pero si por alguna razón no nos 
volvemos a ver, te dejo esta nota para que sepas 
lo mucho que te quiero.

Y si no alcanzaste a decírmelo y yo dejo de existir, 
no te preocupes, que por el simple hecho de nuestra 
amistad sabré que me aprecias.
Recuerda que nunca sabemos cuándo dejamos de 
existir, por eso quiero decirte hoy con esto ¡Que te 
aprecio mucho!.

No te canso más, espero que esto sirva para que 
pienses que la vida es muy bonita, que las trampas 
que se nos presentan son lo de menos, lo importante 
son los momentos de felicidad que también surgen 
de ves en cuando, y que nos recargan las pilas hasta 
que tengamos otro momento de felicidad.

Te mando un fuerte abrazo y un saludo desde el fondo 
de mi corazón, y espero que te haya gustado mi primera 
carta de amistad. Prometo que no será la última.
La amistad es una gran belleza y un gran regalo de Dios, 
que nos permite ser eslabón de una gran cadena de 
cariño y amor... Que nos ayuda a caminar por el sendero 
de la vida en compañía y hermandad sin 
prejuicios y sin fronteras...

domingo, 19 de enero de 2014

CARTA DE UN ÚLTIMO ADIOS...LA HISTORIA, PENSAMIENTOS, VIDA, CORAZÓN Y ALMA DE UNA PROTISTUTA.


Vivía feliz con mis padres y mis 4 hermanos; dos hombres y dos 

mujeres menores que yo.

Aún recuerdo el fatal día que destruyó mi vida, faltaban dos día 

para cumplir los 16 años.

Estaba en el colegio y entra la directora y me lleva hasta su 

oficina, para decirme que mis padres habían tenido un accidente 

automovilístico, que habían fallecido de forma instantánea, me 

desmayé y perdí el conocimiento , al despertar supe en ese 

mismo instante que ya nada sería igual.

A contar de ese momento se presentaron dos posibilidades... 

Una el internado, en donde quedaríamos separados y quien 

sabe si a lo mejor nunca nos volveríamos a ver...

Dos: quedar a resguardo de una tía, hermana de mi padre...

Opté por quedarnos con mi tía, ya que así estaríamos todos

juntos.

Todo iba bien, hasta que mi tía vendió la casa y todo lo que mis 

padres habían comprado, una vez que ya no quedaba nada, 

empezó a humillarnos y tratarnos de forma horrible que nadie se

 merece.

Cuando cumplí la mayoría de edad, le dije a mi tía que me iría a 

trabajar a la capital para terminar mis estudios y enviarle dinero, 

para la alimentación de mis hermanos.

Una vez en la capital, conocí a una amiga y me llevó a vivir con 

ella en un cuarto que rentaba, con la condición que en cuanto 

pudiese le ayudara con la renta.

Comencé trabjando en un local de comida rápida y con lo que 

ganaba no alcanzaba para todo lo que tenía que gastar en la 

renta, los estudios y mis hermanos.

Un día a la salida  de mi trabajo, me esperaba un señor que iba en

 forma frecuente a comer o servirse algo al local, en forma muy 

amable se ofreció a llevarme a casa en su automóbil, dude unos 

instantes  ya que solo lo había saludado un par de veces, aunque

 siempre esperaba que yo lo atendiese, igual accedí, dialogamos 

bastante y así sucesivamente se repitieron los diálogos 

entablando una amistad y luego una relación de amor, en la cual 

sin darme cuenta me enamoré perdidamente.

El comenzó a ayudarme con los gastos y a darme en el gusto en 

todo.

Volví a sentirme feliz, ya que rentamos una casa grande y traje a 

mis hermanos a vivir conmigo.

A todo esto, el era una persona mayor, pero yo lo amaba y no me 

importaba, el tenía tres hijos grandes que vivían con la mamá ya 

que el vivía solo hasta que nos conocimos, pero la felicidad no 

podía ser eterna y la fatalidad nuevamente se presentaba en el 

camino de mi vida, ya que mientras el estaba trabajando en su 

oficina, tuvo un paro cardiáco y no logró llegar vivo al hospital.

Nuevamente el mundo se me vino encima, con mis hermanos 

estudiando, una renta muy cara que pagar y con el corazón 

destrozado por la perdida de mi único y gran amor de mi vida...

Aún no terminaba mis estudios y con un sueldo miserable, no 

tenía alternativas.

Una compañera de universidad, estaba al tanto de mi situación, 

me invito a trabajar con ella en su departamento como 

acompañante de turistas extranjeros, no teniendo más 

alternativas,ya que estábamos a punto de quedar en la 

calle y sin comer, acepté y así fueron mis primeros pasos 

en la prostitución, eso si, siempre escondida de mis 

hermanos...Solo deseaba que ellos no pasaran

 necesidades ni sufrimientos y menos vergüenza.

Pasaron varios años, ya abituada a la rutina indeseada de tener 

intimidad con cada individuo jamás imaginado y a todos los

horrores que pasé, que solo Dios, y yo conozco y que no 

relato como un intento de olviarlos, y   como ya no era tan 

joven, tuve que rentar un departamento con varias amiga de

 "profesión" y recibir clientes ya no seleccionados sino esperar

 a los que llegasen.

Cada día, me sentía mas indigna y despreciada lo que me hacía 

sentir,  que se me secaba el alma, muchas veces quería llorar de 

dolor, tristeza y amargura, pero de tanto llorar ya no brotaban 

lágrimas de mis ojos es como si se hubiesen secado.

Debido a los altos costo que significaba la mantención de mis

 hermanos, la casa y los estudios, no logré terminar mis estudios

 en la universidad, por lo que me estaba haciendo un camino 

perpetuo en esta indeseable labor, en la cual inconscientemente

 se va introduciendo en el organismo el alcohol y algunas 

drogas, lo que termina de dejar en el suelo cualquier intento de

subir la autoestima, de buscar alguna salida y avanzar por otro 

sendero...

A veces pienso que el haber nacido teniéndolo todo, no me 

permitió ver mas allá de lo que conocía.

Aun así, con todas las desventajas había que seguir viviendo y

trabajando, fue en uno de esos día que conocí a un ser Divino,

 bueno lleno de amor y bondad, que no le importó ni cuestionó

 mi situación, pues se había enamorado de mi y lo único que 

deseaba era hacerme sentir feliz y valorada como persona, me

 sentí feliz, pero al mismo tiempo, fue como verme mi vida en un

 espejo, y me vi; sucia, inmoral e indigna de responder a todo lo

 hermoso y positivo que deseaba entregarme, y yo lo tenía frente

 a mi; y con todo el cariño que sentí por el, le cerré la puerta a 

toda ilusión, a toda posibilidad, y de verdad les digo  lloré, y con

 dolor de mi corazón, sabiendo que esa era mi última y única

posibilidad de ser feliz y buscar una vida mejor, lo tuve que dejar

ir, por su propia felicidad,  ya que en más de una ocasión en que 

andaba de compra, me topaba con clientes que de una u otra 

forma me hacían ver o sentir la labor que ejercía y no habría

soportado una vergüenza así para un lindo ser como el.

Pasaron varios años y mis hermanos en estos momentos cada 

uno tiene su hogar propio,  están bien y viven feliz.

Había querido obviar una triste experiencia de vida, que me 

produjo vergüenza y dolor , que creo que ha sido lo que 

terminó de acabar con lo poco que quedaba dentro de mi...

ese día pasa a ser  el ultimo dolor de mi alma y el ultimo hálito

 de esperanza de vida que quedaba en mi...Ese día, en que 

entra un cliente al cuarto y sentí exactamente lo mismo que 

cuando me comunicaron la muerte de mis padres...Ahí frente

 a mi... mirándome con ojos desorbitados e incrédulos, no se

 si con vergüenza, desprecio o asco, solo se que eran los ojos 

de mi hermano, asesinandome con la mirada, los segundos se 

hicieron eterno mientras me miraba impávido, fue lo último que

 vi en ese momento, ya que me desmayé y cuando volví a estar

 consciente no me atrevía a abrir los ojos por vergüenza de 

verlo frente a mi en esas circunstancias, cuando por fin me 

atreví a ver, mi hermano se había retirado con llanto en los 

ojo me dijeron.

No me quedó mas alternativa que juntar a los cuatro y contarles

toda la historia, no esperaba que agradeciesen, sino que

perdonaran y comprendieran que todo lo hice por ellos, 

infelizmente para mi , solo recibí desprecio y el nunca mas 

queremos verte...

Ahí me arrancaron el corazón, el alma y la vida, por lo mucho

 que los amaba a ellos y mis sobrinos: eran mi vida, eran el 

último soplo de vida que me sostenía, porque hoy ya no tengo

 vida, solo soy un cuerpo que se mueve por la inercia de la 

asquerosa vida que me tocó o elegí vivir; vivir, gracias al 

destino, porque a Dios, no puedo culpar, ya que nunca lo 

sentí cerca de mi, y no por Él, sino por mi falta de fe, que 

creo nunca la tuve.

A veces pienso y lloro a escondidas las últimas lágrimas 

que aún me quedan, todo abría sido diferente si mis padres

 siempre hubiesen estado presente en nuestras vidas, pero

 no fue así y hoy siento que me queda poco para decir adiós

 a una vida que solo fue vida hasta antes de cumplir los 16.

Aún me queda una milésima esperanza que mis hermanos

 recapaciten y perdonen...

Hoy al escribir esta carta, estoy diciendo adiós a una vida 

que nunca fue mía, donde mi cuerpo nunca lo sentí mío, 

solo tenía vida mi espíritu y mi alma, lo demás funcionaba 

por inercia.

Con esta palabras que salen de mi alma como un grito 

desesperado por todo lo vivido, quiero pedirles a todos

 quienes logren leerla que...No juzguen a los demás por

 sus vidas por su trabajo, ni por nada, nadie sabe porque

 esas personas están ahí, o llevan una vida que condena

 la sociedad: en cada persona hay un corazón, un alma 

que sufre... antes de juzgar es mejor callar y si es posible 

ayudar, hay muchas como yo que que no han logrado 

soportar el dolor, el sufrimiento, el desprecio y la vergüenza,

 y se han quitado la vida.

El que yo esté escribiendo esta carta, tiene mucho que ver con el 

último visitante de mi cuarto y no lo llamo cliente, porque no lo 

fue, el entró con el único propósito de ayudar y aún recuerdo 

sus palabras: Que no te importe lo que has pasado, lo justa e

injusta que a sido la vida contigo, lo bueno o malo que has 

hecho, si te sientes culpable o no por las condiciones de 

vida actual.

Acércate a Dios me dijo: solo así tendrás paz en tu alma, 

entrégale a Él, tu carga y de lo que tengas que pedir perdón

hazlo, Él, siempre perdona y te entrega el amor que necesita

tu corazón y esto no tiene que ver con religión; sino tu verdad

 y sinceridad con Dios.

Esas palabras me han hecho reflexionar de la determinación que

 tenía en mente para mi vida y pienso que fue un ángel enviado 

por Dios, para salvar mi vida y mi alma.

Así como esta persona salvó mi vida con sus palabras de 

aliento...

Así también ustedes pueden salvar una vida con solo guardar 

silencio o entregar un mensaje positivo relacionado a Dios.

Esta carta la he escrito en forma anónima, para no involucrar ni 

perjudicar a nadie, pensé hacerla con nombres ficticios, pero a 

veces hay coincidencias muy similares en esta vida...

Solo deseo que antes de juzgar tomen conciencia y reflexionen 

del daño que pueden causar.

Escribí esta carta hace unos años atrás, en uno de los momento

 mas critico de mi vida, en donde mi existencia colgaba de un 

hilo... el cual estuve a punto de cortar.

Hoy gracias a Dios, en quien puse toda mi fe, he salido adelante; 

trabajo en una oficina de una importante empresa, terminé mis 

estudios con unos cuantos años a cuesta y lo más importante 

y que es; lo que me ha devuelto el deseo de vivir es el que: mis

 hermanos al ver el gran cambio de mi vida y tras de mucho 

dialogar y reflexionar entre ellos...lograron entender y 

comprender que había postergado mi vida y mi felicidad 

por ellos, porque estuviesen juntos y fuesen felices.

Por lo que ahora están haciendo todo lo posible por restituír 

el sacrificio hecho por y en beneficio de ellos.


Ahora al despedirme, quiero dejarles un mensaje a todo/as 

quienes estén pasando por momentos de: tristeza, soledad,

 dolor, el desprecio de la sociedad, y piensan que ahí se 

acaba el camino, que ahí se acaba la vida... Con mi historia

 de vida, con fe en Dios, y con valentía, se puede cambiar 

el destino, se pueden vencer los miedos, se puede volver 

a soñar, se puede, volver a vivir y ser feliz...

A quienes lean mi historia, les doy las gracias y solo les 

pido que reflexionen y ayuden a quienes lo están 

pasando mal.