CON CARIÑO PARA TI.

sábado, 21 de mayo de 2011

CARTA DE MI HOGAR, TENGO UNA HERMOSA CASA, PERO NO TENGO UN HOGAR.



Muchas veces me he preguntado que diferencia existe entre un hogar y una casa. He encontrado muchas últimamente que por fin tengo mi casa.
Cuando imaginé mi vida a tu lado y me hablaste de tener nuestra casa, me emocioné, supe que tendría algo que sería nuestro, nuestra casa.
¿Sabes? Te has esforzado mucho por darme una excelente casa, buscaste que tuviera una hermosa vista, que fuera fresca en verano y cálida en invierno. Sabías que plantas me gustan y procuraste darme un bonito jardín a pesar de estar en medio de esta ruidosa ciudad.
Cuando nos decidimos por los muebles, buscaste que fueran de mi total agrado. De verdad me sentía tan feliz buscando contigo, qué tono de la sala se vería mejor, que el espejo del recibidor fuera único, en fin, tantas horas dedicadas a que mi casa, nuestra casa, fuera -lo que tú decías- yo me merecía.


Lo triste fue darme cuenta que tengo una hermosa casa, pero no tengo un hogar, pues tú no estás aquí para compartirlo.
Siempre que llego a casa tú estás cansado y yo sumamente cansada. No pasamos de una conversación de que fue un día difícil y hay que descansar, porque mañana hay que continuar con nuestro trabajo.
Y si acaso hay un fin de semana, tenemos muchos pendientes en casa que no se hicieron en la semana, y me pregunto si yo me merecía una hermosa casa y un hogar no.
Necesito a mi esposo, a mi compañero, a mi novio, a aquel que le preocupaba que pensaba, que soñaba. De nada me sirve tener una alcoba hermosa, si mi compañero está ausente.
Te extraño, necesito tanto un abrazo tuyo, una sonrisa, y una rosa, más que una hermosa casa, necesito un hogar a tu lado.
Platicaba con una amiga y confirmé que no siempre lo que vemos es la realidad, cada casa tiene una historia oculta.

Colaboración de Ely

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